En las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), el gobernador Axel Kicillof se impuso a los candidatos de Juntos por el Cambio (JxC) por 340 mil votos. Tras los primeros comicios, el candidato a gobernador de la coalición opositora Néstor Grindetti señaló que la elección se mantenía abierta de cara a octubre y ahora se envalentonan con el impacto electoral que generó la escandalosa salida de Martín Insaurralde.
Desde el entorno del candidato de Patricia Bullrich están seguros de que la salida del ex Jefe de Gabinete bonaerense tendrá un impacto de “entre 3 y 4 puntos” del votante directo y el doble desde el indeciso. En Unión por la Patria también anticipan los daños del caso, pero no mencionan porcentajes.
En medio de este escenario, desde JxC insisten en que es “el momento” de recuperar terreno con una estrategia conjunta entre Grindetti y Bullrich. El primero enfocará su agenda en el interior de la provincia, mientras que la segunda se centrará en el Conurbano. La intención, anticipan, es polarizar con el gobernador Kicillof, sacar del cuadro a la candidata liberal Carolina Píparo e ir en busca de los peronistas desilusionados, los indecisos que se volcaron por Milei y los que no fueron a votar en las PASO.
“Vemos una parte nada despreciable del votante de Milei que es muy volátil. A ese elector hay que recuperar, hacerle notar que la gobernación se gana por un voto y Píparo ya quedó lejos”, plantean desde el entorno del intendente en uso de licencia de Lanús. En paralelo, señalan que casi un millón de personas no fueron a votar y suponen que más de la mitad sí sufragará el domingo 22.
Con todas las variables sobre la mesa, JxC pretende reafirmar las últimas semanas de campaña la idea de que Grindetti “es el único que puede sacar al kirchnerismo” de la provincia de Buenos Aires con el objetivo de polarizar los comicios en un territorio donde la elección se define por un voto.