A diez días de las elecciones, el viejo conflicto político en torno a la construcción del Estadio UNO se metió en la agenda de campaña y llevó al intendente Julio Garro y el ministro de Justicia bonaerense, Julio Alak, a un ring donde se disputan las pasiones locales en una contienda que podría resultar trascendente en las urnas.
El martes pasado, el ex intendente platense durante 1991 y 2007 confesó que no autorizó la construcción del nuevo estadio de Estudiantes de La Plata durante su gestión porque contrariaba normas establecidas por el ex Jefe Comunal Hipólito Frangi en 1966 que imponía restricciones sobre el Bosque Platense en el marco de la delimitación y regularización jurídica del espacio como paseo público municipal.
“Si yo autorizo voy preso, por violación del deber de funcionario público. Hasta que no se pudo derogar la ley, no se podía hacer nada”, apuntó el funcionario provincial en declaraciones a 221 Radio. En el racconto que hizo sobre el conflicto en el que también incluyó la presión de grupos ambientalistas y la Ordenanza Municipal 8815/98 que planteaba limitaciones para construir en tierras municipales del predio del bosque, Alak insistió en que el hecho buscó ser reflotado por el oficialismo en el marco de la campaña electoral.
“A mi los vecinos no me paran en la calle para preguntarme por los estadios”, le bajó el precio y buscó torcer la balanza al señalar está “feliz que de que la ciudad resolvió” el marco legal para avanzar en la construcción del edificio de 1 y 57. “Veo feliz a la gente de Estudiantes, me dicen 'vení a verlo', pero no quiero hacer un gesto electoral en estos momentos. Y en Gimnasia también están felices con su estadio”, concluyó el exintendente.
Cabe recordar que durante la campaña electoral previo a las PASO y en el camino a las Generales aparecieron diversas pintadas y volantes que instaban a los simpatizantes de Estudiantes a no votar a Julio Alak.
Lejos de bajar el tema de la agenda, el intendente Julio Garro salió a redoblar la apuesta. “Yo nunca tuve ningún problema con Gimnasia ni Estudiantes, y se que han atravesado problemas complejos", enfatizó el alcalde platense tras ser consultado por la relación con los clubes y, de inmediato, retomó el conflicto con el 'Pincha’.
“No le permitió construir su cancha, se la clausuró. Mirá cómo serán las cosas que hubo otro intendente en el medio (Pablo Bruera) y a mi me tocó habilitarles el estadio”, señaló. La referencia del Jefe Comunal es a la habilitación final y no al aval del proyecto para iniciar las obras que se dio en 2007, luego de aproximadamente siete años de idas y vueltas.
"Y por eso dejó de ser intendente. ¿Cómo te vas a meter con las pasiones y menos con los clubes de tu ciudad?”, concluyó Garro respecto al costo político de la disputa que, dos décadas después, vuelve al centro de la escena en una definición electoral que comenzó a ganar temperatura en las últimas semanas.