“La provincia tiene que ser la palanca y locomotora para garantizar el triunfo de Unión por la Patria”. Con esta frase, el gobernador Axel Kicillof arengó a los propios a ir en búsqueda de cada voto que pueda inclinar la balanza para el lado del ministro de Economía, Sergio Massa, en el balotaje contra Javier Milei el 19 de noviembre. Uno de los objetivos del oficialismo es ir en búsqueda de la adhesión del electorado evangelista que representa un frondoso porcentaje del padrón.
Desde hace largos meses el mandatario provincial viene tejiendo de manera silenciosa a través del subsecretario de Relaciones Internacionales e Institucionales, Mario Oporto, un vínculo con los principales referentes del sector . Este viernes, logrará una foto importante en Berisso, una localidad donde las iglesias evangélicas están consolidadas, al ser convocado a participar de la celebración por el Día Provincial de las Iglesias Evangélicas.
El evento fue organizado por la Dirección Provincial de Culto, bajo el ala de oporto, y contará también con la presencia del intendente Fabián Cagliardi, quien logró la reelección.
De acuerdo al relevamiento de las Iglesias Evangelistas, alrededor de 8 millones de ciudadanos practican ese culto y el núcleo más grande se concentra en la provincia de Buenos Aires.
Por estas cifras, el evangelismo se convirtió también en un importante actor político. En las filas de Javier Milei se encuentran legisladores electos que son pastores evangélicos y se llegó a comparar el caso del economista con el de Jair Bolsonaro en Brasil, mientras que Juntos por el Cambio hay dirigentes que provienen de ese sector, como la bautista Cynthia Hotton.
“Nosostros estamos convocando en esta elección a votar por Unión por la Patria. Entendemos que el evangelio es un evangelio de no violencia, de amor, de ayuda al otro. El discurso de Milei es de extrema violencia”, aseguró el secretario de Relaciones Institucionales de la Unión de Trabajadores de la Pastoral Evangélica, Ariel Kalczynski, sobre la decisión del espacio.