El vicepresidente de la Cámara de Diputados, Rubén Eslaiman, quedó bajó la lupa de la Justicia en el marco de la causa que investiga el escándalo de las tarjetas en la Legislatura bonaerense luego de las declaraciones de ayer del concejal Facundo Albini.
Antes de entregarse, el edil massista le pidió a la Justicia “mirar para arriba” en la cadena de órdenes para realizar nombramientos en la Legislatura bonaerense y, sin nombrarlo, expuso bajo un haz de luz a Eslaiman.
“No pasan los expedientes por mis manos. Yo me encargo de temas legislativos, no administrativos. Quiero suponer que estos 48 casos son los únicos casos irregulares. Se está investigando, hay una fiscal y un ocupándose. No es mi tarea meterme en la Dirección de Personal a ver qué pasó", precisó.
Al referirse al hecho que desencadenó en el escándalo que terminó en un proceso judicial, Eslaiman señaló que “es una obscenidad lo que pasó”. “Este supuesto delito tiene que investigarlo la Justicia como corresponde y juzgar a quien hizo estas cosas", expresó el diputado provincial.
El legislador provincial intentó argumentar la maniobra de Rigau al señalar que “es normal en la Legislatura que un compañero vaya al banco y le cobre a otros, pero 48 tarjetas me parece un poco mucho”. “Suele pasar que algún compañero le cobre a uno o a dos que necesitan efectivo, pero a 48 es imposible”, insistió Eslaiman.