El presidente electo Javier Milei ya avisó que “no hay plata” y que, en el plan de ajuste que propone para lograr el equilibrio fiscal, uno de los ítems es el de “cero obra pública". Los intendentes de la región se mostraron en alerta ante el posible avance de la decisión del liberal que podría frenar obras en las tres ciudades.
El intendente de Ensenada, Mario Secco, precisó que si el mandatario electo frena los recursos se avecinaría un escenario similar a lo sucedido en la gestión de María Eugenia Vidal al frente del Ejecutivo provincial. “¿Qué cambia este momento del de ‘La Leona’? En ese momento nos sacaron las obras, nos sacaron todos los recursos. A mi me sacaron la coparticipación sin ningún motivo porque tengo otro pensamiento. Estos tipos vienen a hacer lo mismo, está claro”, manifestó y agregó que se trata de un escenario que “no es nuevo”, pero que significa “una fotografía más fuerte de lo que vivimos”.
“La obra pública genera trabajo por lo cual tiene que seguir funcionando. Acá hay que solucionar los problemas sin vender el país. Milei dice que los vecinos se tienen que pagar el asfalto, pagar la escuela, la salud; nunca habló de poner plata en el bolsillo de la gente", manifestó el intendente de Berisso, Fabián Cagliardi.
“Hoy no podemos ni locos afrontar obras con nuestros recursos“, aportaron desde Berisso y sumaron que “podrían paralizarse” las obras que afronta la localidad costera como, por ejemplo, el tramo de la avenida 66 que ingresa a la ciudad.
Desde el lado del intendente electo de la ciudad de La Plata, Julio Alak, se mostraron más herméticos al momento de dar definiciones pero confirmaron la preocupación. “No tengo dudas que ningún intendente de cualquier color político haya tomado esa decisión con agrado”, expusieron.
A los mandatarios regionales se plegaron correligionarios del interior de la provincia y el Conurbano bonaerense. “Ojalá revise (Milei) esta premisa de suspender la obra pública porque es negativa para todo el país, más allá de quién lo haya votado. No se puede llevar adelante una gestión sin apoyo del gobierno nacional”, señaló el intendente de Morón, Lucas Ghi, y remarcó que en la comuna hay 50 obras que se realizan con fondos nacionales y provinciales que podrían paralizarse.
El gobernador bonaerense tendrá el desafío de establecer un diálogo institucional con Javier Milei para administrar la provincia más grande del país con una administración nacional que pretende ponerle candados a los recursos que se destinan a los 24 distritos. La pelea por la coparticipación y las partidas discrecionales para la obra pública será uno de los frentes de batalla más arduos que deberá afrontar Kicillof. Para ello, entienden desde el espacio, será clave tener toda la tropa alineada.