Uno de los desafíos que tendrá el gobernador bonaerense Axel Kicillof es poder surfear el impacto que generará la motosierra que planea aplicar el presidente electo Javier Milei sobre los recursos destinados a las provincias. El mandatario provincial ya comenzó a tender puentes con los intendentes radicales que le garantizaron gobernabilidad y en la jornada de mañana será el turno de los propios, a quienes reunirá en Casa de Gobierno para detallarles el plan que tiene para afrontar el impacto.
El mandatario provincial recibirá a los jefes comunales peronistas en su despacho este lunes a partir de las 9:30 para brindarle detalles del proyecto de endeudamiento que envió a la Legislatura bonaerense con el objetivo de garantizar el pago de sueldos y aguinaldos de todos los trabajadores municipales, como así también paliar el impacto de los recortes que pretende aplicar el liberal.
El proyecto de endeudamiento, que podría tratarse el próximo miércoles en la Cámara alta, busca “garantizar el desarrollo de las funciones del gobierno de la provincia de Buenos Aires” y que “pueda cumplir con sus compromisos financieros y cancelaciones de deuda, optimizando el uso de las fuentes de financiamiento disponibles”. La intención de Kicillof es reprogramar el vencimiento de deudas que los municipios tienen con la Provincia para que estos puedan afrontar el pago de sueldos, como así también asegurar su funcionamiento y la provisión de bienes y servicios prioritarios.
Los intendentes ya expresaron su preocupación por los recortes en la obra pública y anticiparon que se plegarán detrás del gobernador para hacerle resistencia al recorte de recursos.