El Puerto de La Plata (PLP) es uno de los puntos neurálgicos de la actividad productiva de la región. Durante los últimos años, el enclave portuario inició un proceso de reconstrucción con el objetivo de convertirse en el eje de concentración de toda la actividad del país y una de las claves para avanzar en este sentido es concretar el Canal de Magdalena. El cambio de gobierno a nivel nacional planteó interrogantes sobre la lógica en la que se avanzará en el sector y el impacto que tendrá en la región. El presidente del Consorcio de Gestión del PLP, José María Lojo, analizó el escenario tras el triunfo de Javier Milei.
“Los que pensamos en políticas expansivas y mejoras hoy nos encontramos con un baldazo de agua fría donde la palabra que da vuelta es la de ajustar. Se trata de ajustar al pueblo, a la obra pública y a las pretensiones de desarrollo soberano”, expresó Lojo en diálogo con El Editor Platense.
La llegada de Javier Milei estuvo acompañada por una serie de propuestas de tinte privatizador que incluían a diversas compañías estatales, principalmente del sector productivo. Al ser consultado si esta lógica se podría traducir al sector portuario, Lojo señaló que el PLP tiene “una gran ventaja, la continuidad del gobernador bonaerense Axel Kicillof”.
“Todos los puertos de la provincia dependen del Gobierno bonaerense y no de la Nación, con los cual yo diría que estamos exentos de cualquier onda privatizadora o enajenadora del patrimonio popular”, explicó. Según expresó Lojo, la privatización podría impactar en el Puerto de Buenos Aires que se encuentra bajo la órbita de la Administración General de Puertos S.E, como así también en la concesión para las hidrovías.
No obstante, anticipó que el Puerto La Plata sentirá “el ajuste” que anunció el electo mandatario a raíz del recorte de fondos a la administración bonaerense. “Eso sí va a impactar”, dijo y agregó que “el ajuste nunca es parejo”. “Puede ser que haya más exportación primaria, por lo que algunos puertos pueden llegar a tener más actividad. Pero si, al mismo tiempo, se abre la importación va a perder la industria nacional. Esto frena la rueda de la producción, el trabajo y el consumo y lo vamos a padecer todos. Ya lo vivimos con el menemismo y la dictadura”, selló.
Canal de Magdalena
Si bien el PLP está bajo la administración del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires por lo que la política del sector se mantendría en la misma línea, Lojo adelantó que la actividad se rige bajo normativas nacionales y que para avanzar en licitaciones o contrataciones deben tener el aval de la Subsecretaría de Puertos, Vías Navegables y Marina Mercante que funciona bajo la órbita del actual Ministerio de Transporte, aunque el organigrama cambiaría a partir del 10 de diciembre.
“Tengo una expectativa confusa. Estoy esperando a ver hacia dónde se dirigen las políticas portuarias, de logística y de transporte. El antecedente que tenemos del menemismo no es muy bueno”, señaló Lojo y aportó que “hay dos rutas para seguir de acá en adelante”. “Una es alinearse con los requerimientos y pretensiones de las grandes corporaciones del transporte, la navegación y los puertos. Y la otra es articular con estos, pero haciendo un ejercicio de política soberana”, delineó y consideró que la administración entrante se volcaría hacia la primera propuesta.
“Son férreas opositoras del Canal Magdalena. Si se hiciera perdería relevancia la concentración de la actividad en el puerto de Montevideo, que es lo que pretenden las multinacionales, porque podríamos evitar el trasbordo, lo haríamos más baratos y evitaría el uso de dólares, lo que significa una nacionalización del servicio portuario”, explicó Lojo. El llamado a licitación para la construcción del Canal Magdalena se hizo el 20 de abril de este año pero quedó desierta ante la falta de ofertas. La intención de la Provincia es reimpulsarlo en 2024.