La transición entre la administración saliente de Julio Garro y la entrante de Julio Alak comienza el lunes la última semana. Durante tres semanas, los equipos técnicos intercambiaron información de las distintas áreas del Ejecutivo local en un proceso que se desarrolló con profundo hermetismo y que, según confesaron algunos protagonistas, no se avanzó como se esperaba. A este complejo panorama se le sumó un agente inesperado: el intendente en funciones dictó la emergencia económica y administrativa por el apagón informático ocurrido en septiembre.
Tras imponerse en las urnas, Alak subrayó que una de sus mayores “preocupaciones” era la situación económica que atraviesa la Comuna e instó a sus equipos a que eleven pedidos de información sobre el estado de las cuentas, de la deuda municipal y de la ejecución de obras públicas, como así también el listado de los trabajadores del Municipio en planta permanente y planta transitoria. La información llegó, pero en el volumen deseado.
En medio de este escenario, el intendente Julio Garro declaró la emergencia económica y administrativa a raíz del apagón informático que afectó al Municipio entre el 12 y 13 de septiembre que generó la caída de sistemas informáticos internos y habría ocasionado la pérdida de información relevante.
El decreto 3238/23, que ingresó al Concejo Deliberante la última semana para ser refrendado, declara la emergencia económica desde “el 12 de septiembre y hasta el pleno restablecimiento del sistema informático con motivo del daño producido en la infraestructura de redes y recopilación de datos municipales”.
Además, el texto autoriza al Ejecutivo a “realizar los procedimientos de contratación de bienes y servicios, registros contables y pagos necesarios para afrontar la emergencia declarada y garantizar el normal desarrollo de la actividad administrativa”.
La firma de la resolución sorprendió al peronismo en el tramo final del traspaso y volvió a poner en agenda el reclamo impulsado por los ediles del Frente de Todos que denunciaron que el apagón habría ocasionado la pérdida de información importante y fue negado por el intendente.
“Cuando surgió la noticia del apagón informático la gestión de Julio Garro salió a decir que no se había perdido absolutamente nada. La verdad es que la declaración de emergencia económica y administrativa que hizo la Comuna revela que lo que dijeron en ese momento no fue cierto y realmente se perdió información”, expresó la titular del bloque de concejales del FdT.
Los equipos técnicos afrontarán sus últimas reuniones esta semana y abordarán el impacto del episodio que volvió a colarse en la agenda y calentó el tramo final del traspaso.