El presidente Javier Milei brindó ayer por la noche un mensaje de fin de año y anticipó que el 2024 será “duro para todos nosotros”. Además, pidió a la dirigencia política “que abandone las anteojeras ideológicas” y respalde el proyecto de ley denominado “Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos" para afrontar la "situación de emergencia nacional”.
“Deseo para este nuevo año que la dirigencia política abandone las anteojeras ideológicas e intereses personales y esté a la altura de las circunstancias para avanzar rápidamente en los cambios que el país necesita", expresó Milei en un video grabado que la Casa Rosada publicó anoche.
El mandatario nacional aprovechó el mensaje grabado y difundido anoche por la Casa Rosada para ahondar sobre la Ley Ómnibus que presentó días atrás en el Congreso y presionar a los legisladores con el objetivo de que avalen la iniciativa. “Deseo para este nuevo año que la dirigencia política abandone las anteojeras ideológicas e intereses personales y esté a la altura de las circunstancias para avanzar rápidamente en los cambios que el país necesita”, señaló.
Según expuso el mandatario, la ley “brinda al Ejecutivo las facultades necesarias para actuar frente a esta situación de emergencia y evitar la catástrofe económica”, además de impulsar “reformas profundas en materia comercial, impositiva, productiva, social, de seguridad educativa y en todos los órdenes del gobierno, el espíritu y la ley”.
“Es volver a hacer un país libre con un Estado limitado que actúa en defensa de la vida, la libertad y la propiedad de los argentinos. Un país donde se respeta el orden público, un país donde la política no se sirve de la ciudadanía sino que está al servicio de ella”, expuso.
“La hora de la verdad”
En la antesala al tratamiento en el Congreso, Milei señaló que en pocas semanas llegará “la hora de la verdad” y que los diputados y senadores se van a encontrar ante dos opciones. “Podrán rechazar la ley y continuar con el modelo que durante cien años nos ha empobrecido o podrán aprobar la ley para hacer un cambio profundo y abrazar nuevamente las ideas de la libertad”, indicó.
“Si nuestro programa es obstruido por los mismos de siempre, que no quieren que nada cambie, no tendremos los instrumentos para evitar que esta crisis se convierta en una catástrofe social de proporciones bíblicas”, insistió el liberal y pateó la pelota a dirigentes sociales y sindicales “que enfrentarán la responsabilidad histórica de elegir entre el bienestar general o la preservación de sus intereses personales”
“Depende de los diputados y senadores que van a estar dando el debate en el Congreso y que tendrán que elegir si quieren ser parte de la solución o si quieren seguir siendo parte del problema. Y también depende de los argentinos de bien que ven que estamos frente a un punto de inflexión de nuestra historia y tienen fe en que como nación vamos a poder salir adelante”, ahondó el presidente.