La CGT, las dos CTA (de los Trabajadores y Autónoma), los trabajadores de la economía popular (UTEP), los movimientos sociales y las multisectoriales despliegan este miércoles un paro general de 12 horas y movilizan hacia el Congreso en rechazo a las medidas impulsadas por el presidente Javier Milei. El Gobierno anunció que desplegará un masivo operativo, tildó a los gremios de “mafiosos” e insistió en que la medida de fuerza “no tiene justificativo”. “Es político”, dijeron.
“Sindicalistas mafiosos, gerentes de la pobreza, jueces cómplices y políticos corruptos, todos defendiendo sus privilegios, resistiendo el cambio que decidió la sociedad democráticamente y que lidera con determinación el presidente”, expresó esta mañana la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien estará durante toda la jornada monitoreando el operativo según precisa su agenda oficial.
“No hay paro que nos detenga, no hay amenaza que nos amedrente”, insistió la funcionario que ya había anticipado que iban a aplicar el protocolo antipiquete.
Por otro lado, la canciller Diana Mondino insistió en que el paro “no tiene justificación” y que fue convocado “por la oligarquía de millonarios con autos blindados y chófer, falsos representantes de los trabajadores”. “Las cosas se consiguen con esfuerzo, no llorando y pataleando. No les tenemos miedo”, aportó.
En la misma línea, el ministro de Economía, Luis Caputo, cuestionó la adhesión del gobernador bonaerense Axel Kicillof a la medida de fuerza y subrayó que se trata de un “paro político por tocarles privilegios”.