A tres semanas de las PASO, el ministro de Economía y precandidato presidencial de Unión por la Patria (UP), Sergio Massa, encara el momento definitorio de la renegociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) mientras continúa con su campaña basada en recorridas en fábricas y charlas con trabajadores y jubilados, tanto en el conurbano como en las provincias.
En la semana entrante el ministro-candidato tiene previstos viajes a Santiago del Estero y Catamarca, además de la continuidad de sus reuniones 'de proximidad' con trabajadores, familias y jubilados en distintos puntos del país, que es una de las improntas de su campaña.
El titular de Hacienda sigue adelante con una agenda atravesada en lo inmediato por la tensión propia del tramo definitorio en la renegociación con el Fondo, con tratativas que se aceleran ante el inminente inicio de las vacaciones del hemisferio norte en las que los organismos multilaterales interrumpen toda actividad.
La prolongada renegociación con el organismo presidido por Kristalina Georgieva no impidió que el postulante reconociera públicamente el rol perjudicial del FMI para la Argentina y lo incorporara como un tópico reiterado de sus discursos: "El Fondo es un problema con el que vamos a tener que convivir hasta que tengamos la posibilidad de ser un país soberano", dijo días atrás en un acto en Quilmes.
Con el perfil hiperactivo que lo caracteriza y le reconocen propios y no tanto, el precandidato terminó una semana en la que alternó la gestión con actividades electorales, en las que volvió a hablar de las "restricciones" que generó "el ancla que representa la deuda con el FMI" heredada del gobierno de Mauricio Macri, y criticó las propuestas "de ajuste" y de "eliminación de subsidios" que plantean distintos dirigentes de JxC.