Con la batalla cultural como estandarte, este 24 de marzo el Gobierno Nacional prepara un mensaje "sorpresa", a 50 años del último Golpe de Estado cívico-militar. Aunque no trascendió el contenido, se esperan fuertes definiciones por parte de Javier Milei, con el objetivo de recuperar centralidad en la agenda pública, justo en el Día de la Memoria.
Azotado por los escándalos que volvieron a poner al presidente, a su hermana Karina Milei y al jefe de gabinete Manuel Adorni contra las cuerdas, en Casa Rosada piensan la estrategia para salir del rincón y volver a tomar el centro del ring del debate público. La conmemoración de un nuevo aniversario del comienzo de la dictadura más sangrienta de la historia argentina es la excusa ideal que tendrá el Gobierno libertario para volver a tomar las riendas de las discusiones.
Cabe recordar que en los últimos años, desde Casa Rosada se expresaron mediante videos difundidos en redes sociales, el hábitat preferido de La Libertad Avanza para dar la batalla cultural. Tanto en 2024 como en 2025, el Gobierno hizo foco en lo que denominan "la historia completa", a la vez que niegan la cifra de 30.000 desaparecidos. Con los casos de Libra, Andis y los recientes descubrimientos sobre los gastos exorbitantes de Manuel Adorni zumbando en los oídos de la cúpula gubernamental, y con la multitudinaria concentración que los organismos de Derechos Humanos encabezarán en Plaza de Mayo, al Gobierno no le queda otra que salir con los tapones de punta.
El indulto a los genocidas, siempre latente en la cabeza de Javier Milei
Los casi 1200 condenados por crímenes de lesa humanidad durante los años que duró la dictadura en Argentina se entusiasman con la idea de un indulto presidencial. El presidente no ve con malos ojos esa posibilidad, y anunciarlo justo el 24 de marzo podría ser el golpe de timón que necesita el Gobierno para salir, al menos por unos días, de la encerrona en que se encuentra por los casos de corrupción, mientras la economía se va a pique y los datos del desempleo contradicen a Milei, quien repite que sacó a millones de la pobreza, con malabares lingüísticos y matemáticos difíciles de entender para los ciudadanos de a pie.
La maniobra, sin embargo, sería una jugada por demás riesgosa para el ya debilitado gobierno libertario. El grito de Nunca Más que la sociedad argentina estampó en la memoria colectiva del país es -aún en tiempos de grieta y polarización extrema- quizá, el único tema en el que hay consenso casi total. Las movilizaciones de este martes en todo el país, pero principalmente frente a la Casa Rosada, serán prueba de ello. Si la economía -principal sostén del relato oficial- no repunta, arriesgar con un perdón presidencial a los represores podría ser el tiro de gracia para la aventura libertaria.