Pese a que llegó a jugar un partido en la Serie A de Italia, hoy llega a una de las últimas categorías del calcio con el fin de sentirse cómodo y demostrar aquel fútbol que aprendió con Gimnasia en La Plata.
Nacido en la ciudad de las diagonales en abril de 1992, tuvo un buen paso por Tucumán en el último tiempo y para sorpresa de varios -que quizás le perdieron el rastro- se dirigió a la tierra de Drácula: Rumania. Franco Mussis firmó contrato con Montevarchi, un equipo decano de la Serie C.
Mussis, pese a salir campeón con San Lorenzo en la Supercopa de 2015, llegó a su estrellato por un video durante el Mundial de Rusia 2014. Aunque no lo jugó, un festejo de él en Dinamarca, siendo parte del Copenhague, se hizo viral. Las atajadas de Chiquito Romero ante Holanda despertaron la pasión del Gordo.
https://www.youtube.com/watch?v=SwzPfmtFo9w
Mussis logró ascender con Gimnasia y jugó un total de 100 partidos en el Lobo, anotando tres goles en dos pasos. Fue a Dinamarca pero apenas jugó un encuentro, pasando a préstamo al Genoa -también un juego. San Lorenzo se hizo de él en 2015, completando 98 partidos hasta 2018 y llegó a Atlético Tucumán. Y tras su paso por el Botosani de Rumania, tendrá actividad en la Serie C de Italia a sus casi 31 años.
El volante exGimnasia llegó a un club que fue refundado en 2011, que pasó a llamarse A.S.C.D. Aquila 1902 Montevarchi y desde 2021 participa en la Serie C tras años de búsqueda. Es dirigido por Roberto Malotti y está último en el Grupo B.
Para El Gordo Mussis, el premio gordo será hacerse notar y sentirse cómodo en Europa ya que solo pudo disputar 14 partidos (de los cuales 12 fueron en Rumania).
La patada de un ídolo de Estudiantes, lesión clave
En 2017, durísima infracción de Leandro Desábato en el partido de San Lorenzo ante Estudiantes, por la cuarta fecha de la Superliga, lo dejó fuera de las canchas.
https://www.youtube.com/watch?v=G-jLI3Fy_Ew
Mussis sufrió “un esguince rotatorio severo de la rodilla izquierda y los estudios por imágenes determinaron la presunción diagnosticada en cancha, esto es una insuficiencia del ligamento cruzado anterior y del ligamento colateral interno, agregándose en la imagen una fractura a nivel del platillo tibial externo”.
"Ya quedó en el pasado, no voy a seguir hablando. Pero obvio que ese descenlace me ha marcado", sostuvo cuando se recuperó, un año después (2018).
Y cerraba, cuando llegaba a Gimnasia: "Me costó volver a mi nivel; recién ahora me voy sintiendo mejor. Lleva tiempo, podés volver a jugar, pero te lleva un periodo más extenso sentirte bien otra vez".