Como adelantamos desde El Editor Platense, había un problema silencioso que empezaba a asomar en el ciclo de Alexander Medina y tenía a Guido Carrillo en el centro de la escena: los nueves de Estudiantes de La Plata no estaban convirtiendo.
El dato quedaba oculto detrás de los resultados, porque el equipo ganaba, seguía en competencia y sostenía una solidez defensiva que maquillaba gran parte de las dificultades ofensivas. En aquel momento, varios hinchas interpretaron ese análisis como una crítica exagerada o una búsqueda innecesaria de problemas en un equipo que marchaba primero en la Zona A del Torneo Apertura y con vida en la Copa Libertadores. Sin embargo, la estadística estaba ahí: apenas cinco goles entre los tres centrodelanteros del plantel en 17 partidos. Un registro demasiado bajo para un equipo protagonista y que, con el paso de las semanas, terminó exponiendo una realidad que ya empezaba a insinuarse dentro del campo de juego.
El problema este fin de semana salió a la luz. El fútbol suele ser cruel con los delanteros. Mucho más cuando una serie se define por detalles. Y todavía más cuando el detalle queda servido abajo del arco. Iban 15 minutos del segundo tiempo en UNO cuando Facundo Farías hizo todo bien, levantó la cabeza y puso una pelota perfecta al punto penal. Guido Carrillo llegó solo, de frente, con el arco prácticamente a disposición. Calzó mal la pelota y se le fue por arriba.
Carrillo gol errado racing
Y los números tampoco ayudan demasiado al delantero de Magdalena. En lo que va del 2026 convirtió apenas tres goles: ante Ituzaingó por Copa Argentina, Deportivo Riestra por el torneo local y Clube de Regatas do Flamengo por Copa Libertadores. De hecho, el tanto frente al conjunto brasileño había servido para cortar una sequía de casi 80 días sin convertir.
Carrillo y una discusión más profunda en Estudiantes
Estudiantes de La Plata es un equipo que convierte muy poco para ser el equipo dominante que quiere ser. 27 goles en 22 partidos es apenas un promedio por encima de la media, pero debido a que tan solo recibió 7 goles en el Torneo Apertura y 4 goles en Copa Libertadores, llegó a los playoffs como el mejor equipo en la faceta defensiva. Hay méritos de ambos entrenadores; la tendencia de goles no cambió en el trayecto de Eduardo Domínguez a Alexander Medina, pero en el costado ofensivo hay que profundizar el análisis.
Hay dos partidos que son excepcionales en cuanto a goles: el 4-0 a Ituzaingó y el 5-0 a Central Córdoba. Sacando la excepcionalidad, quedan 18 goles en 20 partidos para el Pincha. Menos de un gol por partido, datos tan desalentadores como los que detallamos en el informe de los primeros 50 días de Alexander Medina al frente de la dirección técnica del pincharrata.
Allí aparece un dato que ayuda a explicar bastante más que el presente de Guido Carrillo. En los primeros 9 partidos del ciclo Medina, Estudiantes de La Plata acumuló 132 remates totales, con una media de 14,6 disparos por encuentro. Sin embargo, apenas 51 terminaron entre los tres palos, una precisión del 38%. En ese lapso convirtió 14 goles.
A simple vista, los registros muestran un equipo que genera. Pero cuando el análisis se profundiza aparecen los matices: apenas el 27% de los remates al arco terminan en gol y el equipo necesita, en promedio, casi cuatro tiros entre los tres palos para convertir. No parece un dato alarmante, aunque sí deja en evidencia una tendencia clara: Estudiantes de La Plata muchas veces remata mucho, pero remata mal.
¿Hay reemplazo para Carrillo?
¿Debería Cacique Medina probar con otro nueve por sobre Carrillo? Bajo ningún concepto. La calidad que tiene el oriundo de Magdalena dentro del campo de juego no te la pueden otorgar los otros jugadores, que sí pueden ser recambio o posibilidades de rotación para el capitán del Pincha, pero no son capaces de suplir lo que te da Carrillo. Una de las muestras más claras está en el gol frente a Flamengo:
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La resolución del pase que le da Tiago Palacios, que en un solo toque le devuelve la pared, es la clave para que el propio Tiago Palacios pueda tirar el centro que deriva en el gol del capitán. De esas hay varias por partido. Es el jugador de ataque más resolutivo que tiene Estudiantes de La Plata y, si quiere aspirar a algo este año, debe ser con Guido Carrillo como emblema, pero también como jugador clave en el ataque.
Desde su vuelta frente al DIM por Libertadores hasta hoy se vio una mejoría física de Guido Carrillo, y frente al mejor equipo del continente, Clube de Regatas do Flamengo, dio un paso adelante en el equipo. Alexander Medina tampoco debe tener dudas de quién será el nueve titular en los próximos compromisos del Pincha, de gran importancia para cerrar el semestre con una clasificación a octavos por Copa Libertadores y a octavos de Copa Argentina.