Santiago Ascacibar es el segundo goleador de Estudiantes, con tres tantos -uno menos que Boselli- y en dos meses se termina su préstamo con el Pincha. Con juego y goles, pese a una expulsión, ha dado resultados y busca ser pieza fundamental en este inicio del ciclo de Eduardo Domínguez.
Ascacibar reveló que "traía una lesión": "En las primeras fechas lo sentí". El Rusito sufrió la expulsión en el debut por Copa Sudamericana aunque viene de buenos rendimientos en la Liga Profesional.
"Vine a estar con mi familia, en el club que amo, lo que venga será bienvenido, es fútbol. Quiero lo mejor para mí y para la ciudad", detalló el jugador cuyo pase es del Hertha Berlin.
Con algunos años en Europa, prefiere igual el fútbol argentino, el sudamericano: "Hay más duelos, se juega más fuerte. Hay diferencias con el fútbol europeo pero dame este que a mí me encanta". Y sobre su regreso, dio a conocer que sigue en pie el pedido que le hizo uno de sus hermanos: Boca.
Un pedido de hace años: jugar en Boca
"Mi hermano me sigue pidiendo que juegue en Boca", reconoció el mediocampista del Pincha, en una historia que cada año se hace más firme. El hermano mayor es el que le pide constantemente que cambie de camiseta.
" Hasta que no vaya, me lo va a pedir igual. Cuando me retire se va a dar cuenta que no voy a ir" soltó en diálogo con DSports. "Nos reímos", sumó, sobre las charlas que se dan y el hipotético llamado de Juan Román Riquelme.
Ascacibar tiene todo claro, pese al pedido familiar. "Tengo la cabeza en Estudiantes, siempre quise jugar acá", aseguró. Y de UNO está enamorado, por lo que tiene más motivos para no pensar en Boca. "El estadio me encanta. Es moderno, increíble, una hermosura".
En junio de este año se vence el préstamo del Hertha Berlin y deberá volver a Alemania.