Fue un gran partido ante Belgrano, en donde logró más del 60 por ciento de la posesión, pero por encima de ello logró eficacia, valla invicta y sin remates certeros al arco de Andújar. Rollheiser manejó los hilos del partido, abriendo el mismo y Leo Godoy volvió con sus clásicas asistencias. Qué decir de Méndez, con su cuarto gol en tres partidos seguidos: el nuevo Mauro.
Si bien fue igual resultado que en Copa Sudamericana ante Barcelona, por la Liga Profesional llegaba de seis encuentros sin victorias (cuatro empates seguidos y dos caídas, ante Colón y River). Eduardo Domínguez celebró a puro grito cada gol, sobre todo el de Méndez, en un ciclo que en UNO ya lleva 10 triunfos (dos por Copa) y cinco empates (uno de manera internacional).
Con el triunfo llegó a los 42 puntos, a solo la disputa de un encuentro más (viernes, ante Argentinos), y por diferencia de gol está en puestos de Sudamericana teniendo a Lanús encima. Aunque hoy, como River es campeón de la Liga lo tiene hipotéticamente clasificado pese a que resta jugarse la Copa de la Liga.
Abel Balbo decía que le gustaba la canción ‘Es el equipo del Narigón’, aunque nunca entendió las ironías e indirectas. Domínguez, por su parte, lleva su propia banda y hace bailar a los que están en campo de juego y alegrar a los que disfrutan en la tribuna. En juego de palabras, un sello que ya suena y es conocido tanto dentro como fuera de La Plata.