El fútbol femenino de Estudiantes está atravesando nuevos días de cambios, ya que en este último lustro se terminó un nuevo ciclo: a nueve meses de asumir, Matías Giugno confirmó su salida al cargo de entrenador a semanas del cierre del primer torneo de la máxima división de AFA y a poco del comienzo del segundo y último.
Tras la primicia de El Editor Platense de días atrás, sobre la renuncia al cargo por parte de Giugno, el ex-entrenador del León se expresó en redes sociales. “Gracias por el cariño, me han enseñado mucho todo este tiempo”, sostuvo. Su equipo recibió 32 tantos y solo anotó 14, siendo solo mejor que Defensores (8) y Lanús (10), colistas.
Giugno estuvo 19 fechas, en donde logró tres triunfos (su par de Buenos Aires, Lanús y Defensores de Belgrano, rivales directos), seis empates (entre ellos el clásico en City Bell) y 10 derrotas. El equipo, tras este primer torneo, quedó en posición de descenso ya que los últimos cuatro bajan: sin embargo, resta el segundo y último campeonato para cerrar las posiciones finales. Con 15 puntos, quedó a cinco de su rival más cercano
Había llegado en octubre pasado, con experiencia en San Lorenzo de Almagro y Asociación de Brandsen de la Liga Amateur Platense, y estuvo acompañado de Cecilia Szelagowski (ayudante de campo), Sheila Barquin (preparadora física) y Victoria Arrúe (analista de video).
Estudiantes está comprometido a encontrar un rumbo fijo, ya que desde el gran ciclo de Bettina Stagñares, quien ocupó el cargo durante 13 años, pasaron cuatro hombres y solo uno de ellos regresó: Pablo Pastor -logrando Copa de Plata-, Gustavo Pérez, vuelta desde el exterior de Pastor, Daniel Añón y Giugno.
Luego del Mundial comenzará la segunda parte de la temporada, y el club ya está pensando en el futuro reemplazante para poder cerrar de buena manera este 2023 y sostener categoría. Hay equipo, confianza y la decisión será clave.