Alicia Caporali de Casamiquela cumplió 88 años y recibió el cariño por parte de todos los hinchas, tanto por mensajes o publicaciones en redes sociales, para acompañarla en un momento clave de su vida y a poco de la pérdida de su hijo mayor, Hernán.
Si en La Plata el vóley femenino se ha sostenido década tras década y los clubes han buscado seguir mejorando, en parte es por el trabajo de esta mujer, su familia y los profesionales como también jugadoras que acompañaron. Aquella mujer de apenas 1,58 de altura, que movió cielo y tierra para que Gimnasia no sea solo fútbol.
Logró todo: desde levantar copas y copas hasta ser considerada ciudadana ilustre. Reconocida por la Federación Internacional, Sudamericana y Metropolitana. Admirada por las grandes y hasta por las más chiquitas, pese a que en 2016 dejó de dirigir.
Y con dos pérdidas que golpearon en lo más profundo del corazón, tanto la de su marido, Rodolfo (en 2015, a los 85), y su hijo Hernán (58), en junio pasado, mantiene el espíritu que la ha caracterizado, junto a su hija Paula, y la llevó a ganarse el respeto de todo el mundo.