Gianfranco Duarte se hizo famoso por un día tan emotivo como olvidable. Con 21 años, decidió usar sus ahorros para irse a ver a Gimnasia a Rosario. Nunca deseó que sea de esa manera, porque soñaba con que el Lobo se salve antes, pero pese a todo tomó la decisión y dejó en segundo lugar a su trabajo, su changa, por el club de sus amores. Por esa situación, vivió una estafa, horas de desesperación, la salvación de un par de Triperos que lo llevaron en auto y una historia que se hizo conocida por redes sociales. De quedarse sin laburo a que le lluevan ofertas y que hoy termine firmando contrato.
Según comentaron allegados, en el laburo anterior "estaba en negro" y lo echaron con un mensaje de apenas 13 palabras: "Gian tengo q informarte q ya no formas parte de la empresa abrazo". Así, con todos los errores ortográficos posibles y horas después de su travesía. Él no había avisado a la empresa, ya que sabía que el 'no' lo tenía seguro.
Él estaba en una obra de construcción, lo suspendieron por su viaje y pese a que cuando volvió se presentó, el hecho de que se haya difundido su historia en los medios lo condenó. A él lo había estafado una mujer que había confirmado un micro para viajar a Rosario, que nunca llegó a la rotonda de 120 y 32. Por culpa de ella, toda esta historia.
De aquel 1° de diciembre a esta mañana, pasó por miles de sensaciones. Muchísimos amigos, y hasta solo seguidores en redes sociales, se movieron por él. Con experiencia en electricidad y plomería, firmó hoy contrato: se puso el sacó, agarró la lapicera y esbozó una sonrisa gigante. "No caigo que toda esta locura haya terminado así. Millones y millones de gracias a todos por aportar su granito de arena. No sé cómo agradecer toda esta movida, están todos re locos", cerró.