El problema de la vara.

¿Por qué las cuadras en La Plata no miden lo mismo que en el resto del país?

Las medidas de las cuadras en La Plata responden a una particularidad histórica y de diseño urbano, que no se cumple en otras ciudades argentinas

Por Hernán Marty
19 de abril de 2026 - 09:30

Las cuadras miden, en la ciudad de La Plata, 120 metros de pared a pared, y casi 130 de cordón a cordón, y dependiendo de si se trata de calles o avenidas pueden llegar a medir más de 150 si incluimos el espacio por donde circulan los vehículos motorizados.

Pero además la ciudad fundada por Dardo Rocha tiene cuadras más cortas y más largas, que pertenecen a las diagonales y a las que cortan de manera transversal el eje histórico -que va de 1 a 27 y de 51 a 53- donde no existe la calle 52.

Pero las medidas de las calles de la ciudad de La Plata, no son necesariamente correspondientes a las que podemos encontrar en otras ciudades a lo largo del territorio nacional. El largo de las calles varía, según el lugar entre los 80 y los 130 metros y para este problema hay una razón que años antes de la fundación de nuestra ciudad encontró una solución.

¿Qué es una cuadra?

La cuadra no es como se cree una calle, es una medida que llegó a América a través de los colonizadores europeos y varía según el origen de quien la haya traído. Esta medida que hoy es usada para determinar la distancia entre dos calles, corresponde a una cierta cantidad de ‘varas’ otra forma de determinar distancia que puede variar según de donde llegue.

MIdiendo con el cuerpo

Para entender el concepto, es necesario saber que hasta 1863 en Argentina los sistemas de medición no respondían al sistema métrico decimal, sino a patrones que se derivaban y se basaban en las dimensiones de las diferentes partes del cuerpo humano: dedo, mano, pie, codo, paso.

Pero ¿qué sucedía cuando las longitudes excedían lo que se podía medir con ellas? En esos casos se aplicaban las unidades que se obtenían al multiplicarlas, y es de allí de donde proviene la vara, que como ya se ha dicho, no medía lo mismo en todos lados.

Sobre este punto expuso la arquitecta Marta Beatriz Silva, en el 49 Congreso Internacional de Americanistas, que se realizó en julio de 1997 en la ciudad de Quito. Allí indicó que “en la conformación dimensional de las ciudades hispanoamericanas se repite un patrón: la vara y sus derivados. El panorama resulta complejo, tanto en España como en América, por la gran variedad de valores numéricos asignados en los diferentes sitios a este patrón. En el siglo XIX se aplicará un nuevo modo de medir: el sistema métrico decimal, abstracto y despersonalizado, que reemplazará, lenta y dificultosamente a lo largo de la centuria, a los antiguos patrones basados precisamente en el cuerpo humano”.

Durante su exposición, Silva explica que “la comparación y definición de equivalencias entre ambos sistemas, permite corroborar que la semejanza que presentan las ciudades hispanoamericanas no surge únicamente de la regularidad de sus trazas, sino de la regularidad del tamaño de su módulo: la cuadra”.

Calle-1

El problema de no medir con la misma vara

Como ya marcamos, en Hispanoamérica la medida utilizada para sus trazas fue la vara y sus múltiplos. Pero esta tenía una gran variedad de equivalencias numéricas asignadas ya que cada conquistador impuso la vara vigente en su lugar de origen.

El pie y la vara, son las unidades de medidas con las que las actas de fundación indican el tamaño de las dos únicas variables: el largo de las cuadras y el ancho de las calles, enunciando sus medidas en pies, sobre todo cuando la medida deseada no resultaba exacta en varas. Así, Mendoza (1561) y San Juan (1562) tuvieron 450 pies: 150 varas de lado de la manzana; Córdoba (1573), Salta (1582) y Jujuy (1593) 440 pies: 146,66 varas; Arequipa (1540) y Buenos Aires (1580) 420 pies: 140 varas; y Tucumán 166 varas prácticamente 500 pies. La Paz (1548), Tarija (1574) y Montevideo (1730) poseen las dimensiones menores: 300 pies, o sea 100 varas.

Buscando dar solución a esta multiplicidad de medidas que confundían a los que necesitaban una respuesta, el 10 de setiembre de 1863 se adopta por ley para nuestro país el sistema métrico decimal y en 1865 se fija oficialmente "la reducción a medidas métricas de las áreas de los solares, quintas y chacras", y se determina que una cuadra cuadrada de 150 varas por costado (129 metros y 9 décimos por lado) equivale a 22.550 varas cuadradas, o 16.864 metros cuadrados y un centésimo.

Muchas varas, varios largos

El Censo de la Capital Federal de 1887 estableció las equivalencias de ambos sistemas. Desde entonces para la legua se determinó que su valor fuera el de 40 cuadras (5.196 metros); la cuadra, 150 varas (129,900 metros); la vara, 3 pies (0,866 metros); el pie, 12 pulgadas (0,288 metros); la pulgada, 12 líneas (0,024 metros) y la línea, 12 puntos (0,002 metros).

Con esto se dio por tierra con las más de 15 posibles medidas que había para la vara en España y que se trasladaban junto a los conquistadores y colonos a nuestro territorio, por lo que las ciudades como La Plata, responden a la medida de 0,866 metros y no a la de la vara castellana que era de 0,839 metros.

Según cuenta Carlos Feijóo Osorio, el Dr. Alberto Lloveras determinó que la legua de Córdoba era de 6.000 varas castellanas, en tanto que en Buenos Aires la legua común era de 6.666 2/3 varas, esto sucedía como producto de la multiplicidad de valores asignados a la misma medida.

Este agrimensor determinó que “en nuestro país, ya independiente de la Corona Española, según las disposiciones de los arts. 3° y 2° de las Leyes Nacionales N° 52 y N° 845 respectivamente, se estableció para Capital Federal y Territorios Nacionales la equivalencia métrica de las antiguas unidades, debiendo cada provincia establecer el equivalente de las mismas. Así en Capital Federal, Territorios Nacionales, provincia de Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fe, se fijó la vara en 0,866 metros, la cuadra (150 varas) en 129,90 metros y una legua (40 cuadras) en 5.196 metros. En Santiago del Estero por ley de 1857, se estableció que la legua son 5.000 varas y si bien no se estableció el valor métrico de la vara se ha comprobado que se tomó la de 0,866 metros, con lo cual la legua resulta de 4.330 metros. En la provincia de Córdoba, por ley de 1864, se estableció para la vara una equivalencia de 0,867 metros, con lo cual la cuadra alcanza a 130,05 metros. y la legua de 40 cuadras resulta de 5.202 metros”.

Calle-2-diagonal

Por todo esto, se puede comprender que las ciudades como La Plata, fundadas sobre finales del siglo XIX, tengan una medida más homogénea para la distancia que separa sus calles, mientras que las de épocas preindependentistas respondan a patrones de medidas totalmente diferentes, debido a la anarquía que imperaba en aquellos momentos en lo que a estas cuestiones se refería.

En conclusión, la gran mayoría de las cuadras de la ciudad de La Plata miden de cordón a cordón (es decir el área habitable más el espacio que ocupan las veredas) 129,9 metros y área de la ciudad es de una legua cuadrada, es decir de casi 5200 metros de lado. Así fue diseñada por Pedro Benoit -quizás inspirada en aquella ciudad que imaginó Julio Verne para su novela 'Los quinientos millones de la begún'- para que la capital de la provincia contará con una proyección única, que la diferenciara del resto de las ciudades no solo del país, sino del resto de de América.

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