La fecha 17 para Gimnasia fue el cierre de la buena racha de ocho partidos sin perder: ante la baja de varias figuras y sabiéndose que en algún momento sucedería que no puedan mantener el nivel los titulares, fue derrota 1-0 ante Godoy Cruz. Mejoró en el complemento pero no fue más de lo hecho ante Deportivo Riestra y por debajo de lo jugado ante Lanús. Párrafo aparte al pésimo arbitraje de Sebastián Zunino y el tiempo que realizó el Tomba en lo que terminó siendo una noche de nervios en la tribina
Un remate cruzado de Castillo sobre los 13 minutos y luego uno de Colazo a los 47, las únicas insinuaciones del Lobo en la primera etapa. Poco juego y perdió por ambas bandas, sumado a que extrañó a horrores a Fernández, Castro y De Blasis. No pudo armar juego y costó rápidos cambios al entretiempo.
Para el comienzo del complemento, Méndez tomó una decisión poco vista hasta el momento: no solo un cambio sino dos tras el entretiempo, ya que veía que el equipo no funcionaba. Esquivel y Miranda adentro, por Garayalde y Rodríguez. Sin embargo, seguía sin responder el 11 y el Tomba aprovechó uno de los errores de la defensa para el 1-0: se le escapó a Ledesma en la lucha por retenerla con las manos y Salomón Rodríguez abrió la cuenta.
Con el resultado en sus manos, Gimnasia no tuvo otra que hacer más para lograr su objetivo. Castillo tuvo una clarísima sobre los 25, tras un rebote de Petroli. Max cumplió yendo al piso, Pintado salió por no estar a la altura y Abaldo no logró terminar sus jugadas. La dependencia de guapeadas de Castillo hizo que la lectura de juego por la visita esté siempre atenta a él.
La siguiente fecha será en Junín, ante Sarmiento y luego de las eliminatorias sudamericanas. Quedó a awsis de las copas internacionales y dejó atrás una racha de ocho sin perder (cuatro y cuatro).