El 19 de diciembre de 2009, Estudiantes de La Plata se enfrentó al histórico Barcelona de Pep Guardiola por la final del Mundial de Clubes en el Estadio Sheikh Zayed de Abu Dhabi, y un joven Lionel Messi fue quien le arruinó el sueño de volver a ser campeón del mundo al Pincha comandado por Alejandro Sabella con un gol de pecho
El Pincha venía de derrotar por 2-1 al Pohang Steelers de Corea del Sur, mientras que los culés habían hecho lo propio contra el Atlante de México por 3-1. El equipo dirigido por Sabella llegaba como campeón de la Copa Libertadores y en la final debía enfrentar a un Barcelona que buscaba su primer sextete.
“Estudiantes hizo un partido impresionante. No le pudimos entrar nunca. No les creamos una ocasión. El gol lo grité así porque fue un desahogo por lo difícil que estaba el partido", declaró el 10 en mayo de 2019 en una entrevista en Fox Sports
"La gente de Estudiantes lo tomó mal, pero sinceramente lo ganamos de pedo”, cerró, en aquel momento.