Al cumplirse las 20:30, Eduardo Domínguez ingresó al salón de la Municipalidad de La Plata para continuar con los festejos tras la obtención de la Copa de la Liga Profesional. Con una camiseta oficial marca Ruge de la pasada temporada, y el número y nombre de José Ernesto Sosa estampados en la espalda, el Barba dio pie al inicio de la ovación de los presentes.
Lejos de los flashes, el director técnico albirrojo se ubicó en un costado junto a dirigentes y allegados, y no se asomó al balcón hasta que el clamor popular lo obligó. Los futbolistas del León tomaron el micrófono y alentaron al entrenador a acercarse a saludar a los hinchas que esperaban por su líder sobre la Plaza Moreno.
Fiel a su estilo, Domínguez no quiso micrófonos, fotos u ovaciones, aunque lógicamente el reconocimiento del público fue imposible de esquivar. Familiero, cercano a los suyos, ajeno al protagonismo, tranquilo y con la palabra justa, así se muestra y así vive el técnico del Pincha, quien parece haber nacido para llegar a ese puesto en algún momento de su carrera.
Llegadas las 21:42 y pasado el fervor de la primera etapa de la celebración, Eduardo encontró en el costado derecho del balcón del Palacio Municipal uno de los pocos espacios sin gente. Pasó la puerta, se apoyó sobre una de las columnas y en silencio se quedó observando a la multitud que disfrutaba de una nueva noche de gloria.
Fueron tres minutos reloj los que Domínguez pudo disfrutar en soledad de su encuentro con la gente. Aquellos que desde abajo divisaron al entrenador le demostraron su cariño, mientras otros simplemente cantaban y saltaban bajo la llovizna que cayó en la ciudad durante toda la jornada.
El Barba tuvo su momento personal en su contacto directo con los hinchas del León, y luego se retiró visiblemente conmovido. Nuevamente dentro del salón de la casa municipal volvió a encontrarse con su esposa Brenda Bianchi y se quedó conversando con Eros Mancuso, uno de los héroes de la jornada dominical, quien tuvo un crecimiento exponencial desde la llegada de Edu al Country Club de City Bell.