Gustavo Chabur, o Chavo, como lo conocen su amigos y seres queridos, vivió uno de los momentos más especiales de su vida, al tener la posibilidad de participar en los 42 kilómetros de New York, en los Estados Unidos, una competencia muy difícil, pero donde estuvo a la altura de las circunstancias.
Oriundo de City Bell, tiene un vínculo muy fuerte con Estudiantes, ya que pertenece al grupo de los Leones de la Patria, que es el equipo del running albirrojo. “La carrera es durísima como pocas, aunque hermosa como ninguna”, comenzó en diálogo con El Editor Platense.
“Corren más de 50 mil corredores y son casi tres millones de personas que están alentando al costado del circuito, durante todo el recorrido. Se vive una energía increíble”, agregó el Chavo. Vale destacar que esta cita se hace por los cinco distritos de la ciudad: Staten Island, Brooklyn, Queens, Bronx y Manhattan.
“Siempre tuve la ilusión de poder correr, ya que es la carrera más importante y emblemática del mundo en carreras de calle, no hay otra carrera así, con todo lo que significa. Es como en el tenis Roland Garros o Wimbledon”, soltó.
El recorrido
La competencia tiene un recorrido donde ya en el kilómetro 25 tiene la subida al puente de Queensboro, con una subida de casi dos kilómetros, por lo que hay que cuidarse un poco. “Después el recorrido es todo plano falso con pendientes de todo tipo y al final la entrada al Central Park es todo cuesta arriba. Llegar es una mezcla de placer y dolor porque las piernas ya estaban bastante cargadas”, aseguró.
“Para salir del circuito los corredores teníamos que caminar aproximadamente dos kilómetros en soledad, sin gente alrededor, ahí uno analiza todo el esfuerzo que durante meses se hace, no solo con el entrenamiento, sino también el detrás de escena que es organizarse con horarios, trabajo y la familia”, deslizó.
“La satisfacción es enorme, en el kilómetro 41 estaba mi hija para darme el último aliento”, apuntó.
Los Leones
Los Leones de la Patria son un grupo de fanáticos de Estudiantes que comparten su amor por el running, vestidos con el manto sagrado rojo y blanco, que no solamente es entrenamiento y carreras. “Estamos ligados a un grupo de atletas ciegos que representan al fútbol para ciegos del Centro Basko. Creamos un vínculo con ellos como guías para que puedan entrenar y correr en distintas competencias. Es muy gratificante poder compartir el deporte con estos chicos y chicas”, completó.