Samuel Portillo está viviendo seguramente uno de los mejores años de su vida. El joven atacante logró el ascenso con el Deportivo Riestra a la Liga Profesional, teniendo la gran oportunidad de jugar por primera vez en el fútbol grande de la Argentina.
El delantero la luchó bastante y es por eso que no olvida sus raíces. Formado en las divisiones inferiores de Comunidad Rural de Los Hornos, club de barrio que compite en la Liga Amateur Platense de Fútbol, luego dio el salto a Villa San Carlos en AFA, debido a sus grandes rendimientos en Comu.
Estuvo cerca de jugar en Gimnasia, pero sus grandes actuaciones en el Celeste lo colocaron en el Malevo, donde alternó entre titularidad y suplencia.
Ahora, disfrutando de las vacaciones y un cierre de año ideal, el punta estuvo compartiendo una merienda con los chicos de la entidad que lo formó, donde se tomó una foto y disfrutó junto a los más chiquitos.
Portillo buscará seguir escribiendo su nombre en el fútbol grande argentino y algún día seguramente volverá a jugar en el club de su vida.