Hablar de Fernando Pasquale es mencionar a un jugador de una extensa trayectoria, surgido de las divisiones inferiores de Gimnasia, pasando por Villa San Carlos y hoy con presente en Cambaceres, pero supo ser parte -entre tantos-, de Atlanta, Camioneros, Brown de Adrogué, dejando una huella en todos esos clubes y pronto a llegar a los 400 partidos como profesional, una cifra más que satisfactoria. Diálogo exclusivo con El Editor Platense.
“El balance es positivo, quedan varios partidos, todos importantes, porque si en lo último no sumas, nadie se va a acordar de lo que hiciste antes. Lo tomamos con responsabilidad y la idea es terminar entre los primeros 10 y poder pelear un puesto de Copa Argentina hasta la última fecha. Se armó un grupo con chicos que no conocían la categoría, otros de la Liga, se armó un plantel humilde y con ganas”.
“Cuesta encontrar regularidad en el torneo, es muy difícil. Es muy poco premio un solo ascenso. Que no haya Reducido, que es lo lindo del ascenso a fin de año, es un partido y si te levantas bien podes ganarle a cualquiera, que saquen eso no está bueno. Pocos equipos pueden ganar dos o tres equipos seguidos. Pelear este Clausura está lejos, pero la idea es acercarnos a ese último de la Copa Argentina y terminar en la general lo más arriba posible”.
¿Cómo encontraste a Cambaceres?
“Es un club que está en crecimiento. Hoy miras los escudos de la categoría y es uno de los más reconocidos con Deportivo Español, pero bueno, hace mucho tiempo no estaba en la ‘C’ y este fue un año de transición, para adaptarnos y esperamos que el año que viene se puedan mejorar las cosas que este año no se hicieron bien y seguir en Camba”.
¿Te gustaría seguir?
“Me gustaría seguir, estoy feliz, cómodo, agradecido a la institución que me trajo en un momento de la carrera donde no lo esperaba. Estoy bien”.
¿Estás conforme con tu carrera?
“Uno mira para atrás y ve el sacrificio que hace de chico, por los lugares que me tocó jugar. Estoy contento, orgulloso por tantas cosas, de haber llegado, el ascenso no es todo color de rosa, mucho esfuerzo para viajar y entrenar, me tocó vivir en Buenos Aires y en Chubut”.
¿Qué quedó pendiente?
“Me quedó pendiente jugar en Primera en Gimnasia, firmé contrato en 2009 y no tuve la posibilidad de debutar, pero el fútbol tiene momentos, se ve que no era mi momento. Hay técnicos y técnicos, Madelón me hizo subir, pero después llegó Cocca y la Reserva empezó a entrenar diferenciado, te encontras con 20 años jugando en Reserva y no se te da la chance y ahí decidí con el coordinador Pablo Morant salir a préstamo a Villa San Carlos. Cuando volví no me renovaron el contrato. Estaba Pampa Sosa, Alonso, Navarro, había muchos delanteros”.
¿Cómo afrontaste quedar libre?
“Dolió, hoy en día hay jugadores que uno no se siente inferior a eso, pero son momentos, en ese entonces no era el mío. No tengo nada contra el club, al contrario, me formaron como persona y jugador, estoy agradecido”.
¿Te gustaría trabajar en Gimnasia?
“Estoy trabajando hace varios años en el fútbol femenino de Arsenal con Federico Quiroga que fue compañero mío en Gimnasia en la categoría 89. Me gustaría obviamente apuntar a dirigir Primera Femenino y si es en Gimnasia sería un logro importante y por ahí también en Juveniles. Yo también soy manager deportivo, así que eso también me gusta mucho”.
La categoría 89 tiene nombres pesados, pero destaca el Pata Castro, ¿cómo es la relación?
“Tenemos un grupo de WhatsApp de la 89, está hasta el técnico Marcelo Ramos. Se formó un grupo de amigos de la vida, siempre hablamos, nos conocemos desde Infantiles, tenemos 35 años y muchos siguen jugando, el Pata, Monetti, Neira en Grecia, yo, Emi Méndez en Sarmiento, es un enfermo de Gimnasia, da bronca verlo ahí, fue una categoría terrible, llegaron muchos chicos, no se si alguna categoría hoy supera a la nuestra en cuanto a contratos. La verdad el Pata es una persona muy humilde, tenemos recuerdos de ir a su casa en Los Hornos, era calle de tierra, fiestas, son recuerdos hermosos. Jugó tantos años en la Serie A. Estoy orgulloso de la carrera que hizo y que todavía tiene cuerda para más, a veces da bronca cuando lo insultan”.
¿Te gusta más dirigir o la gestión deportiva?
“Está peleado (Risas). La gestión deportiva fue lo que más me motivó. Hice un curso en la Fundación de Futbolistas Agremiados en 2018 y trabajé en ese cargo en Unidos de Olmos, siendo mi primera experiencia, lo disfruté mucho. En Arsenal estoy en la dirección técnica y ambas cosas me gustan, pero la gestión deportiva por ahí me gusta un poco más”.
Sos jugador profesional, trabajas en cuerpo técnico, hiciste de manager, ¿cómo haces con los tiempos?
“A veces me cargan por eso o me dicen cómo hago para hacer todo, pero no es solo tiempo sino también por las ganas de hacerlo. Soy muy apasionado por lo que hago en el fútbol, que abarca hoy mi vida. Tres veces por semana voy a Sarandí, entrenó todos los días en Cambaceres por la mañana. Esto me apasiona mucho y siempre digo que con sacrificio y pasión, se puede, aunque hay cansancio. Cuando note que algo no lo estoy disfrutando, lo pensaré y tomaré una decisión”.
Tenes gran experiencia, ¿cuánta carrera más hay por delante?
“Ojalá que mucho más. Soy consciente de la edad que tengo, trato de disfrutar el día a día. Este año me sirvió de mucho, jugué muchos partidos y me hizo ver que me siento bien, físicamente estoy en condiciones. Esto es día a día, tratar de dar lo mejor en Cambaceres y en 2025 seguir o ver otra cosa. Estoy muy agradecido al club que este año me trajo, tengo para unos años más”.