El Centro Fomento Ringuelet tiene una clara misión en esta recta final de la temporada: cerrar el año con la permanencia en la Divisional A de la Liga Amateur Platense de Fútbol. Matias Sica es el capitán del equipo y en una visita a la redacción de El Editor Platense analizó el momento del Tricolor, la previa del juego con Asociación Nueva Alianza, este sábado a las 16.00 por la fecha 10 del Clausura, y también de su recorrido personal en el fútbol.
"Como grupo estamos bien, estamos muy unidos. Sabemos lo que nos estamos jugando, y lo importante que es para la institución. Estamos concentrados y sabiendo lo que buscamos", comenzó, y luego habló sobre el último partido: "Con Everton sabíamos que iba a ser duro, están cerca nuestro en los promedios. No se iban a regalar en nuestra cancha, entonces la idea era lastimarlo pero sin dejar huecos para que ellos pudieran golpear".
Sica defiende hace varios años la camiseta de Ringuelet y este año fue muy especial, ya que el club empezó a hacer de local en un predio propio, ubicado en calle 528 y 8. "Para mí fue importante, pasamos muchos años por varias canchas que alquilaban o prestaban, es importante tener nuestro espacio para los chicos que vienen de juveniles y empiezan a estar en el primer equipo. Se agranda el sentido de pertenencia también, esto da satisfacción y orgullo, me tocó transitar el proceso del club", admitió.
La tabla que mete miedo dice que el Centro Fomento Ringuelet suma 84 unidades y está fuera de la zona roja, pero está a un punto de Centro Fomento Los Hornos (83), que jugaría hoy la promoción, y a dos de Malvinas (82), que está en descenso al igual que La Plata FC, pero que divide por menos temporadas. "Es algo que me he acostumbrado, de todos los años. No hemos estado nunca holgados con los promedios, este año en el primer torneo sacamos pocos puntos y eso complica la recta final, pero estamos con tranquilidad", soltó Sica.
En torno a su rol en el grupo, el mediocampista no le escapa a la responsabilidad. "Me siento uno más, tengo la responsabilidad por ser capitán y vivir varios años de lucha con los promedios, tengo experiencia, pero me siento obviamente uno más del grupo. Es un plantel de edades cortas, hay afinidad y lo llevamos bien. Hay muchos juveniles, que empezaron a caminar en Primera, la Liga da eso, con expulsiones, complicaciones personales, te lleva a usar chicos", manifestó.
Al ser un plantel con muchos juveniles, lógicamente los chicos traen consigo nuevas situaciones a las cuales los jugadores grandes no están familiarizados, en torno a esto Sica reflexionó: "A veces me hacen renegar (Risas), noto muy diferente a cuando yo era chico y por alguna razón no logró entender y ellos me explican, a veces pasa que faltan a entrenar porque se quedan en la casa o no tenían ganas de venir, o bien estudiar por un parcial o final, yo que no estudio me chocaba, y después entendí que el estudio y el laburo es lo primero. El trato cambió, no sé si para bien o mal, la sociedad avanzó y a los chicos les cuesta tomar responsabilidades, yo siempre fui muy derecho y sabía lo que quería y no dejaba hasta lograrlo".
"Me cuesta mucho pensar en dejar el fútbol ahora en lo inmediato, voy a entrenar las tres veces por semana que corresponde, aunque estoy un poco cansado, cargarse responsabilidades es desgastante, uno trata de inculcar cosas a los chicos y darles lugar, viene una camada muy linda y hay que dejarles el lugar", señaló, y luego mencionó: "Me veo como dirigente, tengo buena relación con los chicos de la dirigencia, hay ida y vuelta conmigo, ellos confían y cuando necesitamos algo, están. Me encanta el fútbol pero no me veo como entrenador, hay que tener la cabeza más fría".
Su paso por San Lorenzo
Sica tuvo la chance de jugar el Clasificatorio al Regional, donde logró dar la vuelta olímpica y recibió un llamado del Cuervo antes de comenzar justamente este torneo. "Me llamaron los dirigentes y también Leandro Sarco, querían contar conmigo, pero la verdad era difícil dejar el club en esta situación, no era un buen ejemplo para los chicos. En otro momento y en otras circunstancias se podía llegar a dar, pero no era el momento", deslizó.
Sarco finalmente dejó de ser el entrenador de San Lorenzo, algo que sorprendió al volante. "Tengo muy buena relación, me sorprendió por los títulos que ganó pero son decisiones que él tenía que tomar, él se exige mucho y quizás entendió que era el momento de dar un paso al costado. Él sabrá".
El rol en la pandemia
Hoy en día el joven de 29 años desarrolla tareas en el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires y tuvo un rol muy activo en la pandemia del Coronavirus, donde ayudó a muchas personas desde los centros de atención telefónica. "La pandemia me dejó muchas cosas. Ayudar al otro. Le estaba dando algo o aportando algo para que termine el confinamiento. Me dejó un trabajo estable y también muchos conocimientos sobre salud pública, algo muy importante hoy y ojalá siga siendo pública".
"La salud pública y la educación con este gobierno nacional se ven puestas en jaque y es difícil tomarlo bien. Son recursos grandes para el pueblo argentino. Termina chocando y hace repensar cosas. Esto tiene que seguir siendo público para darle herramientas a la sociedad, el Estado tiene que estar presente", completó.