La aparición de Franco Colapinto en la Fórmula 1 ha generado una gran expectativa en nuestro país debido a lo que representa tener a un piloto argentino corriendo en la máxima categoría del automovilismo. Aquí se vive de forma muy pasional lo que pueda suceder con el joven oriundo de Pilar.
Es que Colapinto demostró poder estar a la altura del circuito en las competencias que le tocó participar, pero lógicamente la situación no es fácil, ya que los contratos entre equipos y conductores ya están firmados y hay pocas chances de tener una butaca en el próximo año.
Una de las chances que se barajaba era que el argentino pueda llegar a la escudería Red Bull, una de las más importantes de la parrilla, y esto cobró aún más fuerza con la salida de Checo Pérez, pero rápidamente eso quedó en el olvido.
Es que la empresa de la bebida energizante confirmó que el neozelandés Liam Lawson será el reemplazante de Checo para la temporada 2025 y correrá junto al tetracampeón Max Verstappen. Así las cosas, Colapinto tendrá que seguir aguardando un milagro.
La bala de Colapinto
La ida Lawson a Red Bull abrió una plaza en Racing Bulls, por lo que el equipo buscará compañero para Yuki Tsunoda, pero hay que negociar con Williams, que tiene la ficha de Colapinto.
Todo esto podría tener luz verde ya que el deseo de la compañía es que Franco siga en F1, pero deben ponerse de acuerdo en lo más difícil: lo económico.