El piloto argentino Franco Colapinto disputará este fin de semana el Gran Premio de Singapur, donde irá en busca de sus primeros puntos del año en el campeonato de Fórmula 1. La sede de este Gran Premio es el circuito callejero Marina Bay, que cuenta con 19 curvas y una extensión de 4,940 kilómetros.
Fue justamente en dicho circuito donde Colapinto hizo el famoso “dive bomb” el año pasado, donde superó a tres rivales en la primera curva con una maniobra magistral para escalar hasta el noveno lugar.
Lo primero que resalta del trazado es la exigencia física. Allí la categoría se enfrenta a un escenario agobiante, con una humedad que supera el 70 por ciento y temperaturas entre 24°C y 31°C, que se traducen en hasta 60° C en el habitáculo. A 62 vueltas, es una de las carreras más duras del año para los pilotos, que pueden perder hasta tres kilos.
Desde su estreno en 2008, este circuito se convirtió en un ícono por haberse establecido como la primera carrera nocturna de la historia de la categoría, con largada a las 20 locales. Ahora son seis, junto a Bahréin, Arabia Saudita, Las Vegas, Qatar y Abu Dhabi.
Colapinto se sinceró sobre el desafío que le espera en Singapur
Este fue el tercer Gran Premio de Franco Colapinto en la F1 en 2024, y uno que sufrió bastante físicamente. Algo que el argentino no quiere que se repita: “Singapur es una de las carreras más duras de la temporada. El desafío físico es único, y algo que realmente sufrí el año pasado“, admitió. “Este año pasé más tiempo en entrenamiento enfocado en ello para prepararme para las condiciones extremas“, destacó en diálogo con la prensa de Alpine.