En una noche de Copa cargada de dramatismo, Estudiantes derrotó 1-0 a Flamengo en los 90 minutos y llevó la serie a la definición por penales. El gol de Gastón Benedetti, con un zurdazo potente al cierre del primer tiempo, encendió la ilusión de todo el estadio y alimentó la esperanza de concretar una verdadera gesta copera.
El partido fue intenso desde el inicio. Cristian Medina manejó los hilos en el mediocampo y la defensa respondió con firmeza en cada avance brasileño. En el complemento, Flamengo presionó con todo, pero el Pincha resistió con coraje y orden, decidido a jugarse la clasificación desde los doce pasos.
La serie se definió desde el punto de penal. Allí el conjunto brasileño mostró mayor precisión y logró imponerse, dejando al equipo platense sin el pase a semifinales. Sin embargo, el esfuerzo y la entrega del conjunto dirigido por Eduardo Domínguez fueron reconocidos por hinchas y jugadores, que valoraron el carácter mostrado ante un rival de jerarquía.
Más allá del dolor por la eliminación, Estudiantes volvió a demostrar su grandeza, confirmando que en las noches de copa nunca se rinde y siempre puede estar a la altura de los gigantes del continente.