Francisco Riveros (22) vivió un fin de semana soñado. El joven oriundo de San Juan logró ser campeón con Unidos de Olmos del Apertura de la Liga Amateur Platense de Fútbol, siendo una de las figuras del equipo comandado en este último tramo por Leandro Sarco.
Formado en las divisiones inferiores de Gimnasia y Esgrima La Plata, el categoría 2003 quedó libre y regresó a su tierra querida. Sin embargo, una propuesta laboral en la pensión del Lobo lo trajo nuevamente a las diagonales y el Gigante del Oeste aprovechó para llevarlo nuevamente a un campo de juego.
“No vine por el fútbol, pero un amigo de Agustín Costantini me contactó y no lo dudé un segundo”, contó el mediocampista en una visita a la redacción de El Editor Platense. La adaptación al fútbol de barrio no fue fácil. “Es muy competitiva, con muy buenos jugadores. No pensé que sería así”, admitió.
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“Intentamos mantener nuestro juego en todas las canchas, sin meternos en la fricción de los rivales, porque eso nos caracteriza”, señaló. Destacando a algunos compañeros, se quedó con dos hombres clave como Lucas Villar -determinante con sus goles ante Tolosano- y Hernán Paz.
Una vida ligada a Gimnasia
Con pulsera en el brazo y un día a día en el Tripero, el Sanjua tiene un recuerdo grato de su formación. “Era una categoría muy fuerte, con chicos como Mateo Cardoso y Alan Sosa. Firmaron muchos contratos, pero me faltó un poco de suerte en Reserva ”, reflexionó. Hoy el joven mantiene una gran relación con todos, pero en especial una amistad muy fuerte con Nacho Miramón y Alan Lescano.
A pesar de los desafíos, Riveros no pierde el sueño de ser profesional. “Uno nunca pierde la esperanza, hay que trabajar”, expresó y luego cerró enviando un mensaje emotivo a su madre por una situación familiar: “Que esté tranquila, todo va a estar bien”.