Mariano Alderetes(21) llegó con su equipo de mate a la redacción de El Editor Platense, contento y agotado, luego de la gran victoria de Defensores de Cambaceres contra Lugano en el estadio 12 de Octubre en la tarde del martes, en el marco de la fecha número 11 del Apertura de la Primera C Metropolitana.
Tras la gran alegría en Rivadavia y Quintana, el joven defensor se acercó hasta nuestra oficina para compartir su experiencia, marcada por altibajos, esfuerzo y una perseverancia que lo mantiene firme en su sueño de ser profesional, refleja las dificultades que enfrentan muchos futbolistas en el ascenso argentino, pero también su resiliencia y esperanza.
Al ser consultado sobre el presente del Rojo, el oriundo de Ensenada puntualizó en la salida de Juan Arias Navarro. Los resultados no se estaban dando. Veníamos cargando una mochila del año pasado, fue complicado”, admitió el jugador, refiriéndose a las dificultades tras un 2024 desafiante.
mariano-alderetes-cambaceres-primera-c-ensenada.png
Mariano Alderetes es central, pero hoy juega como lateral derecho
Sin embargo, la llegada de Agustín Costantini marcó un punto de inflexión. “Hacía falta un cambio de aire. Él nos dio protagonismo y confianza desde el primer día”, destacó. Este cambio le permitió al joven ganarse un lugar como titular, algo que no había logrado anteriormente. “Empecé a jugar con él, le estoy agradecido”, afirmó.
Mariano Alderetes y un camino complejo
El camino no fue fácil. El central relató los momentos de frustración cuando no tenía minutos en la cancha, tanto en Cambaceres como en experiencias previas en Lugano y la Reserva de Platense. “Es complicado, vas a entrenar sabiendo que no vas a jugar. Pero son cosas del fútbol, hay que seguir”, reflexionó.
A pesar de los momentos en los que pensó en “bajar los brazos”, el apoyo de su familia y su pareja fue clave para seguir adelante. “Pensaba en mi familia, en todo el esfuerzo que hice para llegar hasta acá. No es fácil, pero soy agradecido conmigo mismo por no rendirme”, expresó con orgullo.
Formado en las inferiores de Defensa y Justicia y Platense, el jugador soñaba con firmar un contrato profesional con este último club, pero la oportunidad no llegó. “Fue un abrir y cerrar de ojos, no me lo esperaba”, confesó sobre su descenso a la Primera C. A pesar de ello, valora su primer año como profesional como una etapa de aprendizaje. “Todo sirve como premisa”, afirmó, destacando su paso por el ascenso como una oportunidad para crecer.
Cambaceres se ilusiona con lo que viene
Con la mirada puesta en el Clausura, el joven y sus compañeros están decididos a revertir los resultados del Apertura, donde las expectativas no se cumplieron. “Estamos bien anímicamente, vamos a pelear por el Clausura. La Apertura ya la dejamos atrás, ahora vamos con todo”, aseguró con optimismo.
Con la confianza renovada y el apoyo de su entorno, sigue luchando por su sueño, demostrando que, en el fútbol como en la vida, “la clave es no bajar los brazos”.