Hace algunos días, creció la preocupación por el estado de salud de Miguel Ángel Russo. El actual entrenador de Boca estaba internado en su casa, y había empeorado su cuadro debido a una fuerte debilidad. Hace minutos, se confirmó el fallecimiento del ídolo de Estudiantes de La Plata, campeón como jugador y entrenador.
La figura albirroja tenía 69 años. Últimamente, no pudo dirigir al Xeneize porque su situación empezó a desmejorar rápidamente. Estaba en su casa, con internación domiciliaria, pero rodeado de sus seres queridos. En los últimos años, batalló ante una dura enfermedad, y no quería dejar de trabajar porque el fútbol le permitía "sentirse vivo".
Miguelo nació en Lanús y como futbolista profesional solamente vistió una camiseta: la de Estudiantes. Fueron 14 temporadas consecutivas como profesional albirrojo, y 435 partidos disputados. Se retiró en 1989 pero antes conquistó dos títulos: el Metropolitano 1982 y el Nacional 1983, formando parte de equipos históricos del León en su historia.
Llora el fútbol y su máximo amor: Estudiantes de La Plata
Russo es además el cuarto futbolista con más presencias en la historia del Pincha, detrás de Pelegrina, Abel Herrera y Mariano Andújar. Jugó en la Selección Argentina. No conforme con lo obtenido como jugador pincharrata, el hijo pródigo de la casa puso la cara en uno de los momentos más difíciles de la historia. Después del descenso albirrojo de 1994, Russo se convirtió en DT del equipo.
En la Primera B Nacional, junto a Eduardo Luján Manera, le dieron forma a una histórica campaña récord que devolvió a Estudiantes a la Primera División, de donde ya no volvió a salir. Más allá de una carrera larguísima y exitosa, con títulos en Boca (último campeón de la Copa Libertadores), Vélez, Central y muchos lugares de Sudamérica y del mundo, Miguel siempre reconoció a Estudiantes como su casa.
En el último tiempo, había decidido aceptar el cargo en Boca después de un exitoso paso por San Lorenzo, porque sentía que no podía volver a fallarle al "club más grande del país", según su visión. Después de una desmejora notable, que lo tenía sin poder dirigir algunas prácticas y partidos del equipo, Miguel Ángel Russo partió esta tarde, rodeado de su familia.