El Gobierno se prepara para un 2025 con un escenario de competencia de monedas. Cuando comenzó a delinear el blanqueo de capitales que se produjo este año, el Banco Central estableció una medida para facilitar que los dólares en billete manchados, deteriorados o antiguos, los famosos cara chica, puedan ser aceptados en los bancos.
Finalizada esa primera etapa, el organismo decidió mantener los beneficios para que las entidades los reciban hasta el 31 de marzo próximo.
De esta forma el Banco Central (BCRA) estableció que los ahorristas pueden depositar sus dólares dañados o anticuados en depósitos en los bancos que adhieran al mecanismo. Más tarde, la entidad monetaria va a recibir las divisas y las enviará a Estados Unidos para su destrucción. En paralelo, la persona que los haya depositado recibirá una serie nueva de dólares por el mismo valor nominal.
La medida fue establecida en agosto de este año a través de la Comunicación “A” 8079, y la previsión fue que durara cuatro meses. La comunicación del Central dispuso que este "beneficio" para las entidades financieras y además detalló en qué condiciones los bancos no podrán aceptar los billetes estadounidenses en mal estado: "Son aquellos que han sido dañados en la medida en que quede la mitad o menos del billete, o su condición es tal que su valor es cuestionable. Por ejemplo: billetes quemados o dañados por líquidos que no pueden manejarse sin comprometer su integridad", explicó la autoridad monetaria.
Esto no alcanza, como se mencionó, a los billetes “mutilados”, que son “aquellos que han sido dañados en la medida en que quede la mitad o menos del billete, o su condición es tal que su valor es cuestionable”. Como ejemplo, el Banco Central lista los “billetes quemados o dañados por líquidos que no pueden manejarse sin comprometer su integridad”.
Los ahorristas que posean papel moneda en este estado no podrán obtener nuevas series a partir de los mismos. En cambio, aquellos que tengan dólares “cara chica” o dañados parcialmente tienen hasta fin de año para poder depositarlos en su banco y luego recibir los dólares nuevos del Banco Central.