Durante este lunes se hizo viral un indignante video en el que se podía ver a Juliana ‘Furia’ Scaglione pateando a Arturo, el perro que fue adoptado por la producción de Gran Hermano en esta edición.
Como había informado El Editor Platense, el hecho violento se dio en medio de una dinámica de canto y generó polémica en las redes sociales. Tras viralizarse la terrible situación, la ONG Huellitas Perdidas se volvió a pronunciar al respecto.
La organización había lanzado un pedido para que Arturo saliera de la casa, debido a que el mismo necesita de un ambiente estable para su buen desarrollo. Es así que reiteraron el llamado de atención y ayuda para que el can abandone el reality show.
“Ya no sabemos qué hacer para que Arturo salga de la casa, mientras dejamos estas imágenes a ver qué opinan ustedes”, escribieron junto a la publicación del video en el que Furia sale golpeando a la mascota.
Posteriormente, la periodista especializada en protección animal, Mel Brizuela, hizo un video explicando que Arturo sufre de un gran trastorno de ansiedad que no habría sido tratado por la producción, ni le han dado las herramientas necesarias a los participantes para que traten al perro como se debe.
“Al perro no lo van a sacar de la casa, es una realidad. Lo que yo estoy tratando de hacer es junto a las chicas que lo rescataron es tratar de ir preparando el panorama para cuando salga, porque va a ser tremendo”, explicó. Además, resaltó que desde el programa de televisión tomaron cuestionables decisiones:
No le quieren dar juguetes, no le enseñan tampoco cómo tratar esta ansiedad que está manejando Arturo. Obviamente no es un ambiente para un perrito con esa problemática”.
Posteriormente, Brizuela comentó que “queda un mes, la idea es prepara el afuera, porque va a ser un perro difícil y ya saben lo que pasa: levantan el teléfono, llaman a las proteccionistas, a esas que hoy no le están dando ni bola, y hay que salir corriendo a buscar el perro”
“Lo que está haciendo Arturo es algo que hacen muchos cachorros de morder las cosas (…) Arturo debería estar trabajando todo con un especialista en una casa estable. El perro está bien en cuanto a la alimentación, pero está trastornado de ansiedad”, sentenció.