El 6 de junio, Elián Ángel Valenzuela, conocido popularmente como L-Gante, fue detenido por privación ilegítima de la libertad y amenazas. En medio de una batalla legal, el cantante urbano permaneció tres meses en la DDI de Quilmes y, finalmente, la semana pasada recuperó su libertad.
Luego de conversar con sus seguidores en redes sociales, el artista urbano brindó una conferencia de prensa para hablar de lo ocurrido. Al comienzo de la charla le agradeció a Diego Storto, su manager y con “la gente que hizo el aguante y se tomó con seriedad mi situación”.
Con respecto a la estadía, afirmó que “fue tranquila”. “Hubo muchos rumores que he oído como ‘el preso VIP’ o se mostró una celda muy precaria que no era la situación en la que estaba. Era una celda normal, cada uno con su situación, me llevé bien, con respeto, no tuve ninguna pelea, discusión. Solo me tomé la tranquilidad y volví a mi casa a recuperar el tiempo perdido con mi hija”, agregó.
También se refirió a la relación con otros reclusos. “Fui muy bien recibido y con respeto. Muchos querían brindarle una alegría a sus familiares, entonces yo les daba una camiseta mía de Cumbia 420 firmada o un papelito, o cuando los visitaban, saludaba a los hijos. Esas cosas los hacían muy felices. Me trataron muy bien”, manifestó el artista, quien optó por destacar lo positivo de la detención.
Sobre el final, además de confesar la traición de algunos amigos, quienes no lo acompañaron en un momento tan difícil, si le tiró flores a Wanda Nara. “No está en el país, pero sí se preocupó y estuvo. Mi mamá me lo hizo saber. La mina, un diez. Contacto no tuve, pero sí estaba hablando. La mejor, no estamos en una relación ni nada”, señaló.