Hace unos días, Cacho Garay quedó detenido después de que su exesposa, Verónica Macías Bracamonte, lo denunciara por violencia de género. Aunque el humorista quedó libre debido a que pagó fianza, su expareja dio detalles sobre los terribles momentos que pasó.
La cantante aseguró que teme por su vida. En diálogo con A La Tarde, comenzó diciendo que: “Él me hizo mucho daño en trece años y es la primera vez que salgo a hablar. Y si lo hago es porque tengo miedo por mi vida. Mi vida está destruida”.
Yo no sé lo que es ir a tomar un té con una amiga y quedarme hasta las 12 de la noche, como una chica normal, porque me amenazaba y estaba privada absoluta de mi libertad. (...) Jamás pude invitar a mi familia a esta casa”.
Totalmente conmocionada, Verónica hizo una fuerte revelación: “Cuando descubrí por un médico forense y una psicóloga que tengo una enfermedad de transmisión sexual, para mí Cacho está muerto”.
Pese a todo lo ocurrido, lo que más le causa tristeza a Macías Bracamonte es que siente que “nunca más en la vida” pueda volver a cantar en un escenario, ya que el comediante le habría asegurado que le "cerraría todas las puertas" para que no pueda volver a hacer más shows.