El fotógrafo Pablo Grillo volverá a ser intervenido quirúrgicamente en el Hospital Ramos Mejía después de haber sido gravemente herido durante una represión policial por un disparo de gas lacrimógeno de Gendarmería en la marcha que llevaron los jubilados el pasado 12 de marzo.
De acuerdo a lo que informó su familia a través de las redes sociales, en la cuenta Justicia por Pablo Grillo, señalaron que continuará en terapia intensiva. “A raíz de que se controlaron las fístulas, por las que perdía LCR, se descubrió un cuadro de hidrocefalia consecuencia del traumatismo”, señalaron en el comunicado confirmando que deberá ser intervenido quirúrgicamente a la brevedad.
"A seguir rezando, enviando todo el amor y las energías positivas para que Pablo continúe luchando“, agregó la familia del joven de 35 años, que ya lleva más de dos meses de internación.
Si bien el fotógrafo había anunciado hace dos semanas que le darían el alta de la terapia intensiva para pasar a rehabilitación y había saludado desde la terraza del hospital, el descubrimiento de una pequeña pérdida de LCR hizo que debieran someterlo a una operación el jueves 15, y que deberá repetirse próximamente.
El comunicado de la familia de Pablo Grillo
El cabo Héctor Jesús Guerrero de la Gendarmería es el principal acusado por el disparo del proyectil en el marco del operativo que dirigía el Ministerio de Seguridad Nacional. La causa se tramita ante el Juzgado Criminal y Correccional Federal N° 1, a cargo de la jueza María Servini, y allí se presentaron Guerrero con abogados defensores y la familia Grillo como querellantes.
De acuerdo a lo informado por la querella, en la última presentación, Gendarmería remitió alguno de los archivos de los videos del día de la represión donde fue herido el fotógrafo.
En las filmaciones, “se observa, de parte de los efectivos de las fuerzas de seguridad, el uso de lenguaje hostil y expresiones represivas tales como 'no le perdonen' e 'hijos de puta'", señaló en el comunicado firmado por la querella.