La movilización fue convocada para el próximo miércoles 27 a las 10 AM donde según señalaron realizarán una entrega de notas para reclamar la demora en el tratamiento del proyecto presentado por el oficialismo en diciembre del año pasado vinculado a la "legalización" de las aplicaciones que quedó trunco pese a tener el visto bueno de la oposición también, la apertura de una mesa de diálogo y el fin de la persecusión a los trabajadores.
En la Asociación sostienen que las plataformas representan una fuente de ingresos para más de 10.000 conductores y sus familias en la Región Capital de la provincia de Buenos Aires y también remarcan que miles de usuarios utilizan diariamente estos servicios como alternativa frente a un sistema de transporte público que "no da abasto" ante el crecimiento urbano.
La iniciativa retoma buena parte de los lineamientos debatidos en la primera mitad del 2025 cuando el PRO y La Libertad Avanza habían presentado una propuesta similar que no prosperó, pero abrió el debate político. Ahora, el oficialismo platense logró avanzar sobre ese esquema y presentar un texto que, según coinciden distintos bloques, ordena una actividad que hoy se desarrolla sin regulación local específica.
El proyecto establece un marco normativo integral para todas las plataformas digitales de transporte que operan en La Plata. Entre los principales puntos, se obliga a las empresas a registrarse formalmente ante la Municipalidad, declarar la nómina de choferes, vehículos habilitados y sistemas internos de control, y cumplir con la Ley de Contrato de Trabajo. También deberán disponer de espacios adecuados para descanso de conductores, un aspecto que apunta a reforzar las condiciones laborales del sector.
Conductores: requisitos similares a taxis y remises
En cuanto a los choferes, la ordenanza propone requisitos casi idénticos a los vigentes para taxis y remises: DNI, licencia habilitante, certificado de antecedentes penales, seguro obligatorio, VTV vigente y documentación completa del vehículo. Se fija además un límite de antigüedad máxima: 15 años para autos y 10 para motos usadas como medio de transporte.
Uno de los aspectos más relevantes es la posibilidad de incorporación de taxistas y remiseros a las plataformas, siempre que cumplan con las mismas condiciones que el resto de los conductores de aplicaciones. Se trata de un esquema de convivencia entre el sistema tradicional y el digital, un punto clave para destrabar la histórica resistencia del sector.
Control municipal y régimen de sanciones
La fiscalización quedará bajo responsabilidad del Municipio, que tendrá amplias facultades para exigir documentación, realizar controles presenciales y aplicar sanciones ante incumplimientos. Además, se implementará un sistema de monitoreo de la actividad en tiempo real para detectar irregularidades, circular sin habilitación o coches fuera de condiciones reglamentarias.
Las empresas conservarán autonomía para definir tarifas, pero la normativa exige que cada usuario acepte previamente el valor del viaje antes de confirmarlo, garantizando transparencia y evitando cobros sorpresivos.
El régimen sancionatorio contempla multas, suspensiones temporarias y hasta exclusiones del registro municipal según la gravedad de las infracciones cometidas.
Los taxistas en pie de guerra
La polémica por el desembarco de las apps no es de ahora. Ya cuando UBER dicidió abrir oficinas comerciales en La Plata en el año 2020 comenzaron los primeros cruces con el sector de los taxistas.
El año pasado, con el tratamiento del proyecto del concejal opositor Nicolás Morzone (PRO) y la decisión del oficialismo de tomar se proyecto base para elaborar el que permanece en debate, diferentes gremios de taxis pusieron el grito en el cielo y llevaron adelante cortes de calle en diversos puntos de la ciudad.
Desde la Asociación Empleados Conductores de Taxis La Plata lanzaron un comunicado bajo el lema “no a la legalización de apps ilegales”, argumentando que la iniciativa busca regular las apps de transporte ilegal en nuestra ciudad. Además, señalaron que repudian todo acto lesivo a las ordenanzas vigentes.
“Los taxistas de la Ciudad consideramos el proyecto como una grave amenaza a nuestros puestos de trabajo y al sustento de nuestras familias. Por ello, declaramos nuestra actividad en estado de alerta y movilización”, finalizó el comunicado.
Por su parte, la Asociación Civil Taxistas 7 y 51, nucleada en la CTA Autónoma, presentó el año pasado una nota en el Concejo Deliberante de La Plata, en rechazo al proyecto para legalizar las apps de viajes. Asimismo, reiteraron el pedido "de mayor control del transporte ilegal" en la ciudad.
Los taxistas del centro platense esgrimen que las aplicaciones crean "un modo de transporte inseguro, y viciado por las corporaciones que no tributan en el país". En este sentido, lejos de apoyar la iniciativa del joven edil, exigieron controles más rigurosos en el "transporte ilegal de nuestra ciudad".
La crisis y los "uber taxistas"
Cada vez es más frecuente en La Plata que un pasajero solicite un viaje a través de una aplicación como Uber y quien lo pase a buscar sea, sorpresivamente, un taxi. La crisis económica empuja a muchos choferes a llevar una “doble vida” laboral para poder subsistir.
La mayoría de los llamados “Uber-taxistas” son conductores que alquilan la unidad. Según relatan, la recaudación del taxi tradicional cayó de manera sostenida y hoy representa apenas la mitad o incluso un tercio de lo que pueden ganar trabajando con aplicaciones. En esos viajes, el reloj no se enciende y el cobro se rige por lo que marca la plataforma, en un esquema que históricamente el sector combatió.
Uno de los principales puntos de quiebre es el alto costo operativo. Un taxista que alquila una unidad debe pagar alrededor de 46 mil pesos diarios solo por el vehículo. Con recaudaciones promedio que hoy rondan los 40 mil pesos por jornada, el negocio resulta inviable sin recurrir a las aplicaciones.
En diciembre, con aguinaldos y fiestas, un taxi podía recaudar entre 60 y 70 mil pesos diarios. Hoy, incluso trabajando más de 12 horas, la cifra apenas alcanza los 35 o 40 mil pesos. En contraste, un conductor de aplicación puede triplicar esos ingresos y llegar hasta los 150 mil pesos en una jornada extensa. Los más perjudicados son quienes alquilan la unidad o trabajan a porcentaje, llevándose apenas entre 15 mil y 30 mil pesos por día.
El impacto también se nota en el parque automotor. De las 2.131 unidades que debería haber según la normativa, hoy circulan apenas entre 1.400 y 1.500 taxis. Muchas licencias caen porque los propietarios no pueden afrontar las mejoras exigidas.