Los usuarios del transporte público de La Plata padecen a diario la ineficiencia del servicio, que aumenta todos los meses por encima de la inflación. Los vecinos acumulan quejas sobre la presencia de unidades repletas que no frenan en las paradas y la escasa frecuencia, que ocasiona demoras de más de una hora, mientras se mantiene congelado el debate sobre los nuevos pliegos y las compañías acumulan poder.
Durante las últimas semanas, El Editor Platense recopiló decenas de reclamos de los vecinos de la ciudad de La Plata, que coincidieron en que los micros pasan repletos en los horarios de mayor demanda sin frenar en las paradas y dejando a decenas de usuarios a pie. Además, señalaron que los servicios que llegan a zonas lejanas al Casco Urbano tienen frecuencias mínimas y que no hay cobertura en algunos barrios.
“En Villa Castells tenemos que caminar más de diez cuadras para ir a la parada. Lo hacemos de noche, a oscuras y con el miedo de ser víctimas de inseguridad”, expresó una vecina de zona norte en diálogo con este medio. Las quejas contra la compañía también llegaron a la Secretaría de Transporte local a través de un grupo de vecinos que elevaron una nota expresando su preocupación “por cómo manejan” los choferes de la línea Este, además de la escasa frecuencia y que “no frenan a pesar de que muchas veces pasan con lugar”.
Estos no son los únicos reclamos de los vecinos por el servicio de la Línea Norte, que administra la empresa Unión Platense, propiedad de Osmar Corbelli, y que tiene bajo su ala la cobertura de gran parte de la capital bonaerense, con un crecimiento exponencial desde 2004. El arranque de esta compañía fue en 1938 con la línea 214. Recién a mediados de los 2000 sumó el 273, y en 2009 la línea 520 y el ‘Top’. En 2010 arrancó una escalada incesante: línea Sur, Norte y parte de la Este. Además, sumaron servicios al interior de la provincia de Buenos Aires, de media y larga distancia.
Uno de los últimos movimientos de la empresa fue la compra del 51 % de las acciones de la empresa Transporte Automotores La Plata, popularmente llamada TALP. Una de las primeras medidas fue que las unidades dejaran de ingresar a la Terminal de Ómnibus de La Plata en el tramo final de su recorrido, generando malestar entre las autoridades y los usuarios.
Dicha decisión del TALP fue recibida con críticas desde la Terminal de Ómnibus. "Es una medida muy mal vista. Sobre todo por la gente que queda a cuatro cuadras del área de servicios que le proporciona la Terminal", señalaron las autoridades.
Paradas llenas en La Plata
“Durante la semana es imposible usar la línea Norte en hora pico. Los colectivos llegan llenos a 7 y 520 —la mitad del recorrido— y no paran. Nosotros perdemos la presencialidad en el trabajo y los chicos llegan tarde al colegio”, expresó una usuaria. "Llamamos para reclamar, pero siempre nos dicen lo mismo: que están viendo cómo resolverlo. Mientras tanto, seguimos esperando", aseguró otro vecino a este medio.
El mismo reclamo llega desde el oeste platense, principalmente de Abasto y Etcheverry. Los pasajeros de estas localidades advirtieron que los servicios se llenan en el centro de la ciudad y dejan de subir pasajeros a la altura de la avenida 19, por lo que los usuarios tienen que esperar, al menos, 40 minutos en promedio para acceder al próximo servicio. Otra de las quejas que suele repetirse es que hay dos servicios casi simultáneos del mismo ramal, y luego un desierto por varios minutos.
La empresa encargada de cubrir esta zona es Nueve de Julio SAT, una compañía con 80 años de trayectoria en la prestación del transporte público de pasajeros, que conectaba en sus inicios la zona del cementerio de la ciudad de La Plata con la estación de trenes a través de la antigua “línea 8”.
Actualmente, la compañía que conduce Walter Mastropietro opera, además de las concesiones municipales 508 y 561, las líneas bonaerenses 215, 225, 414 y la Línea Universitaria, conectando la ciudad de La Plata con otras localidades como Berazategui y Florencio Varela.
El futuro de la licitación del transporte
Mientras el sistema acumula quejas, la incógnita pasa por el futuro de la concesión del servicio. En octubre de 2024, el intendente Alak prorrogó, a través del Decreto N.º 2324, la concesión del servicio de transporte público de pasajeros de la ciudad de La Plata hasta el 27 de diciembre de 2025, extendiendo así la validez de las licitaciones ganadas por las empresas Unión Platense S.R.L., Nueve de Julio y Línea Siete S.A.T. hace más de una década.
La medida decretó que “se mantendrán los recorridos, la cantidad de servicios diarios, secciones y cabeceras”, según lo establecido en el pliego de bases y condiciones que rige las concesiones aprobadas por las ordenanzas 10.790 y 11.018, y sus modificatorias. Desde calle 12 respaldaron la medida al anunciar que “no se encuentran objeciones técnicas ni económicas para autorizar la extensión del plazo de prórroga de las concesiones”.
Además, destacaron que las firmas concesionarias "han cumplido con el objetivo previsto" en las licitaciones, cumpliendo con la prestación de un servicio que hoy es obsoleto en una ciudad que creció de manera desproporcionada en las últimas décadas. Hacia el oeste, por ejemplo, las localidades de Abasto y Romero incrementaron su población en un 85% y 40%, respectivamente, según cifras de los últimos dos censos.
Hasta el momento, no se dieron definiciones sobre el rumbo que tomará la administración de Julio Alak en la conformación de los nuevos pliegos de transporte. La única certeza es que, antes de su elaboración, debía aprobarse el nuevo Código de Ordenamiento Urbano, un hecho que se materializó días atrás, por lo que el camino ya estaría allanado para que se vuelvan a licitar las concesiones y se dé respuesta a los cientos de reclamos que surgen todos los días a lo largo y ancho de la ciudad.