Hecho histórico.

La UNLP presente en la expedición al fondo marino del CONICET

La Dra. Cristina Damborenea del Museo de Ciencias Naturales de la UNLP es una de las protagonistas de la expedición en Mar del Plata

4 de agosto de 2025 - 15:04

La Universidad Nacional de La Plata (UNLP) vuelve a decir presente en un hecho histórico de la ciencia argentina. Durante los últimos días, miles de ciudadanos estuvieron prendidos a la exploración científica del océano profundo que lleva adelante el CONICET y reúne a representantes de las universidades públicas, entre ellas la casa de estudios local.

La representante de la UNLP en la expedición Talud Continental IV es la Dra. Cristina Damborenea, investigadora de la División Zoología Invertebrados del Museo de Ciencias Naturales, quien se encuentra en el buque.

La profesional participa activamente del trabajo de campo en el Cañón Submarino Mar del Plata, una región clave para el estudio de la biodiversidad marina en el Atlántico Sur. La mayoría de los científicos del grupo se especializan en invertebrados marinos, aunque también hay expertos en peces y crustáceos.

A diez años de las primeras expediciones al cañón submarino -realizadas entre 2012 y 2013 con el buque Puerto Deseado- esta cuarta campaña representa un salto cualitativo en términos tecnológicos. “Gracias al respaldo del Schmidt Ocean Institute, organización estadounidense dedicada al estudio de los océanos a nivel global, el equipo argentino tiene hoy acceso a un buque oceanográfico de última generación, equipado con un robot submarino capaz de sumergirse a más de 4.000 metros de profundidad”, explicaron los expertos.

El impacto de esta expedición en la UNLP

Este avance fue clave para el equipo de la UNLP, que investiga gusanos planos platelmintos de vida libre. “En las campañas anteriores sospechábamos que estaban allí, pero no podíamos verlos por las limitaciones de las técnicas de recolección”, explicó el Dr. Francisco Brusa, jefe de la División Zoología Invertebrados del Museo de La Plata e investigador del CONICET.

“Ahora gracias al robot se ha podido ver que estos gusanos existen, que están en el fondo del mar a esas profundidades ,a más de 3200, se los pudo ver en vivo con sus colores y movimientos, se los pudo colectar y procesar de la manera adecuada y en el laboratorio esperamos con ansia la vuelta de Cristina para estudiarlos en el laboratorio”, sumó.

Desde el buque, la Dra. Damborenea remarcó la importancia de conocer el fondo marino: “Tenemos que conocer esta parte del mar, como cualquier otra parte del planeta, para poder protegerla. Si no conocemos qué hay en el fondo del mar, no podemos ni siquiera pensar en él”.

Por último, Brusa agregó que la tecnología del robot no solo permite recolectar sin dañar el fondo marino, sino también estimar la abundancia de especies gracias a las cámaras de alta resolución: “Para conservar, primero hay que saber cuánto hay de cada especie”.

Dejá tu comentario

Las más leídas

Te puede interesar