A menos de un mes del crimen de Germán Medina en la peluquería Verdini de Recoleta y con un prófugo de la justicia de por medio, el local volvió a abrir sus puertas con custodia policial.
El hombre de 33 años fue asesinado el pasado 20 de marzo por su compañero de trabajo, Abel Guzmán, quien huyó esa misma noche y aún es intensamente buscado, incluso, tiene un pedido de captura a nivel internacional por la INTERPOL..
En ese contexto, el dueño de la peluquería, Facundo Verdini decidió reabrir el negocio ubicado en la calle Berutti al 3000, el cual contará con personal policial custodiando porque, según explicó el propietario, tienen miedo de que Guzmán aparezca: “Es una pesadilla lo que estoy viviendo. Todavía no me puedo recuperar, (Abel Guzmán) sigue prófugo y eso me tiene intranquilo, estoy todo el tiempo mirando a todos lados”, reveló en diálogo con la prensa, semanas atrás.
De todos modos, Verdini aclaró, junto con su abogado, Alejandro Cipolla, que el salón funcionará con normalidad: “Que se quede tranquila toda la gente, las peluquerías van a funcionar”.
Cabe resaltar que respecto al crimen cometido en el establecimiento, el defensor Cipolla sostuvo que “puede ser una cuestión amorosa. Todo está bajo investigación, hay que descartar todo tipo de hipótesis”. Y apuntó que “se subestimó la causa, pensaron que se iba a entregar (Guzmán)”.
Por su parte, el asesino es intensamente buscado por la División de Homicidios de la Policía de la Ciudad, además de la INTERPOL a nivel internacional.