La suba en los combustibles, uno de los motivos del aumento de la inflación en La Plata
De acuerdo a un informe elaborado por la Cámara de Comercio, Industria y Servicios Públicos de La Plata, el Índice de Precios Básicos registró en marzo una suba mensual de 5,4%, casi el doble que en febrero. La aceleración estuvo impulsada principalmente por transporte y combustibles.
El estudio elaborado en colaboración con el Laboratorio de Desarrollo Sectorial y Territorial de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) indica que durante marzo de 2026, el Índice de Precios Básicosde La Plata mostró una aceleración significativa, al ubicarse 2,6 puntos porcentuales por encima del dato de febrero. En el acumulado del primer trimestre, el nivel general de precios avanzó 11,0%, mientras que la variación interanual alcanzó 34,9%.
De esta manera, la evolución mensual confirma una dinámica ascendente que se venía observando desde junio de 2025 y que se intensificó con mayor fuerza en el último mes relevado.
En La Plata el transporte y el combustible empujan las cifras
El rubro Transporte y Combustibles fue, por amplio margen, el de mayor incidencia en marzo. Con un incremento de +19,9%, explicó más de la mitad de la variación total del índice. Al interior de este rubro, los combustibles registraron la suba más elevada de la serie, con +21,3%, en un contexto de volatilidad internacional del precio del petróleo asociada al conflicto geopolítico en Medio Oriente. A ello se sumaron los aumentos autorizados en el transporte público, que trepó +15,3% en el mes.
Desde la segunda mitad de 2025, el componente de transporte y combustibles comenzó a separarse del nivel general, y en marzo esa distancia se amplió con fuerza. La evolución muestra que el aumento en combustibles no solo impacta de manera directa, sino que también se transmite al resto de los precios a través de mayores costos de logística y distribución.
¿Qué pasa con los Servicios?
El segundo rubro de mayor incidencia fue Servicios, con una variación de +7,2% y una aceleración de 3,9 puntos porcentuales respecto de febrero. Dentro de este capítulo, los servicios públicos mostraron un incremento de +14,5%, el mayor desde septiembre de 2024, mientras que los servicios personales subieron +6,5% y los servicios del hogar avanzaron +2,3%.
Se evidencia un comportamiento heterogéneo: mientras algunos componentes se desaceleraron, otros ganaron intensidad y empujaron el índice general hacia arriba. Esa combinación confirma que la presión inflacionaria no proviene de una sola fuente, sino de varios frentes simultáneos, especialmente en tarifas y prestaciones vinculadas al consumo cotidiano.
Alimentos y Bebidas, el rubro de mayor peso dentro de la canasta, ocupó en marzo el tercer lugar en términos de incidencia. Su variación fue de +2,0%, por debajo del ritmo general del índice y también por debajo del dato de febrero. La suba estuvo explicada principalmente por alimentos para consumir en el hogar, que avanzaron +2,1%, con especial incidencia del aumento en las carnes.
El comportamiento del gráfico sugiere una dinámica opuesta a la de transporte y servicios: mientras el nivel general se aceleró, alimentos mostró una moderación relativa. Sin embargo, por el peso que tiene en la canasta, este rubro sigue siendo central para explicar el impacto sobre el gasto de los hogares y sobre la estructura de costos del comercio minorista y gastronómico.
Entre los productos de mayor variación mensual se destacaron combustible (+21,3%), gas natural (+17,3%), tarifa de colectivo (+15,3%), electricidad (+12,5%) y asado (+9,3%). La concentración de aumentos en energía, transporte y alimentos refuerza la idea de una inflación impulsada por componentes de fuerte impacto en la vida diaria y en los costos operativos de la actividad económica local.