Cuatro denuncias por abuso sexual a menores de edad parecen no ser suficiente para que la Justicia actúe y el sujeto identificado como A.B.S sea condenado. Una vida cargada de abusos, denuncias que aparecen, reviven pesadillas del pasado y un imputado en libertad, es tan solo una parte de lo que están viviendo diferentes familias desde hace años.
En exclusiva con El Editor Platense, una de las allegadas a las víctimas contó el calvario que los atraviesa, dado que el hombre ya recibió cuatro denuncias por abuso sexual y trabaja como remisero en Avenida 7 entre 76 y 77, siendo un peligro para la sociedad en general.
En ese sentido, este medio pudo saber el modus operandi del acusado, quien cargó siempre contra niñas, menores de edad y hasta el momento cuenta con una causa que proscribió, dos en espera de juicio y otra en investigación.
Sucedió que el pasado abril, una mujer denunció a su hermano por haber abusado de su sobrina. Fue este caso que causó conmoción en Berisso, cuando la niña de 10 años le contó a su tía, que A.B.S la tocaba mientras su abuela se distraía. Cabe resaltar que la mujer ya le había dicho que tenga cuidado y que ante cualquier alarma, le contara.
A partir de ese momento, la mujer le preguntó si le había hecho algo más, cuando la niña aseguró que el implicado, la amenazaba para que no diga nada. De esta manera, se dirigió a la comisaría de la mujer y la familia de Berisso y radicó la denuncia correspondiente. Pero para sorpresa de algunos, amplió la denuncia porque ella había sufrido lo mismo cuando tenía tan solo ocho años, en manos de su hermano, pero que en ese momento, nadie le había creído.
Asimismo la denunciante identificada como V.S. recordó que la hija del abusador también lo había denunciado en el año 2013, cuando a los 11 años contó que su padre la había abusado desde que era niña. Fue en ese momento que la madre de ella, radicó la denuncia.
Otro caso que nombró, fue que en 2021, la hijastra del acusado a sus 14 años lo demandó por el mismo delito y fue ahí que V.S. fue testigo clave y contó lo que había pasado en su niñez.
Además, en ese instante las víctimas y sus familiares pidieron que la justicia intervenga y tome cartas en el asunto de forma inmediata, para que no ocurran más situaciones similares. Eso no ocurrió y hoy, hay una víctima más, además de correr peligro múltiples mujeres y niñas, dado que continúa con su libertad como si no hubiese hecho nada.
Cabe resaltar, que se encuentra imputado por el delito de “abuso sexual gravemente ultrajante doblemente calificado por resultar un grave daño en la salud mental, y por haberse cometido contra un menor de dieciocho años, aprovechando la situación de convivencia preexistente, corrupción de menores doblemente calificada por ser la víctima menor de trece años y por mediar amenazas y por ser convivientes, todo ello en concurso real entre sí” y por “abuso sexual simple y abuso sexual con acceso carnal por vía oral, ambos agravados por el vínculo y por ser cometido contra un menor de 18 años aprovechándose de la situación de convivencia preexistente calificado por el vínculo y por tratarse la víctima de una menor de 18 años aprovechando la situación de convivencia preexistente”.
Por su parte, los allegados de las damnificadas expresan su profunda preocupación, debido a que, desde hace más de un año están a la espera del juicio, incluso cuando las menores ya fueron sometidas a Cámara Gesell y, las que son mayores de edad ya les realizaron las pericias correspondientes.
Es en esta línea que la madre de una de las víctimas expresó que “todas están con tratamiento psicológico, mi hija con psiquiatra también y medicada, se ha autolesionado, tuvo un intento de suicidio y bulimia”. Por eso es que solicita con desesperación que “la justicia actúe más rápido. Ya demostró que esperando en libertad el juicio, sigue abusando sexualmente y en su propio domicilio”.
Mientras que las chicas, tienen que depender de los mayores para salir de sus casas a cualquier actividad, porque tienen miedo de cruzarse con A.B.S., sobre todo, porque trabaja como remisero y pueden coincidir en cualquier momento.
Además, contaron que “en el barrio han comenzado a agredirlo, le han pegado y temen por las criaturas que ya no dejan jugar en una placita que está a 30 metros de su casa”. Y por esto, el implicado se acercó a las víctimas por medio de su hermano que es cura, y “con la excusa de ofrecerles colaboración y traerles la palabra de Dios, en varias ocasiones les ha insinuado que no continúen con el proceso penal”, expresa un documento presentado por los abogados al área de Juicio de la UFI Nº 11 en diciembre del 2023.
Luego de esto, sólo se brindó una orden de restricción de acercamiento del acusado hacia una de las víctimas y su madre, mientras que el resto, continúa esperando medidas propias de la justicia.