Este miércoles salió la segunda parte de la entrevista que brindó Máximo Thomsen desde la Alcaidía de Romero, en donde está hospedado mientras cumple su prisión perpetua por el crimen de Fernando Báez Sosa. En la primera, habló sobre el crimen y cómo se dio: “Estuve ahí, participé y le pegué, pero nunca quise que pasara algo así”.
En ese sentido, manifestó: “Yo solo recuerdo que entré pateando (a la pelea en la que había sólo un miembro de su grupo). Yo no me quiero esconder de lo que pasó, quiero que nos culpen por lo que pasó, no por algo que dicen que pasó”.
En esta segunda parte, sostuvo su pedido de perdón a la familia: "Yo siempre quise pedir perdón, pero también sé que el perdón no es suficiente porque uno puede decir 'me está diciendo perdón, pero no puedo recuperar nada de lo que pasó’. Ojalá pudiera recuperar eso que pasó. Lo único que tengo para decir es ‘perdón, perdón y perdón y que ojalá descanse en paz y pueda encontrar paz en su corazón'", sostuvo Thomsen.
Y continuó: "No pido que me perdonen, porque sé que si yo estuviese del otro lado, capaz que pensaría igual que ellos, pero sólo que sepan que lo que dicen que pasó no es así, es distinto".
Por otra parte, habló de Fernando Báez Sosa, y aseguró: "Rezo todas las noches porque tenga paz". Y se refirió a la escena que lo muestra comiendo hamburguesas después de cometer el crimen: "Yo sólo quería ir a comer y acostarme a dormir".
En esa línea, explicó que el transcurso de la noche fue normal para su grupo de amigos: "Salí, hubo un problema, una pelea, volvimos y nos fuimos a comer para después acostarnos a dormir y empezar otro día".
El condenado Thomsen habló también sobre su vida en la cárcel: "Extraño a mi familia, mis amigos, poder hacer las cosas que me gustan, trabajar con mi papá. Él siempre me manda ‘te necesito’ y mi mamá también. Extraño mucho".
Y agregó: "El encierro es horrible. Lo único que te da cierta fuerza para poder sobrellevar todo lo feo es que tenemos visitas una vez a la semana y es lo que más esperamos nosotros". Asimismo, se refirió a la convivencia con el resto de los ex rugbiers condenados por el asesinato expresó: "Tenemos nuestras diferencias, pero seguimos siendo amigos".