En la tarde del sábado un vendedor de medias, quienes cotidianamente se pueden encontrar en distintas partes del centro platense, acudió a una conocida cafetería de 7 y 43 a ofrecer sus productos.
En eso, se encontraba dialogando con clientes que estaban merendando, cuando se acercó una empleada y le pidió que se retirara del comercio. Minutos después, al no acatar la orden, fue otro trabajador a solicitarle lo mismo.
De esta forma, el trabajador que terminaba su jornada laboral lo acompañó hasta la vereda y el vendedor ambulante lo siguió, comenzó a amenazarlo, lo empujó contra la pared y amagó a pegarle.
Por fortuna el hombre pudo salir de la situación y no salió herido, por su parte el agresor siguió su camino sin ser identificado a pesar de quedar grabado en las cámaras de seguridad del local.