Personal policial investiga la muerte de un jubilado de 65 años, al que su sobrina lo encontró muerto de un disparo en la cara y sobre un charco de sangre. Sucedió en la localidad de Arturo Seguí y el caso quedó caratulado como "averiguación de causales de muerte".
Un patrullero se dirigió hasta la zona de 416 y 151 por un llamado al 911 y, una vez en el lugar, los uniformados se entrevistaron con una mujer, la cual les contó que había ido a visitar a su tío y lo encontró tendido sobre la cama posición boca arriba, con un arma de fuego al costado y la mitad del rostro cubierto de sangre.
"En la vivienda no hay signos de violencia, ni rastros de hurto y/o robo", detalló una fuente consultada, la cual agregó que personal médico lo trasladó hasta el hospital de Gonnet, aunque horas después se certificó la muerte del damnificado.
Asimismo,
en la escena se hicieron presentes miembros de la Policía Científica para
llevar a cabo los peritajes de rigor, mientras que el cuerpo fue trasladado
hasta la Morgue Judicial. Cabe mencionar que, si bien todavía se deben esperar
los resultados, todo apunta a que se trató de un suicidio.