Luego de que la semana pasada seis delincuentes sometieron a dos familias del barrio Fincas de Duggan (90 y 137), ahora los vecinos realizaron una protesta en la oficina de la administración del predio (12 entre 47 y 48) para reclamar mayor seguridad. "Lo que sucedió hace poco fue la gota que rebalsó el vaso", contó una de las afectadas.
"Los
vecinos más viejos, que estamos hace 10 años, pedimos poder participar de un
consorcio común donde podamos tomar decisiones y elegir, pero eso no ha
sucedido", relató otra de las residentes. "Hemos iniciado acciones
judiciales que no han prosperado y creemos que hay un blindaje que tiene esta
gente. A nivel ciudad también, porque todo lo que es plano del barrio no está
regularizado, los medios lo mencionan como country, pero la verdad es que es un barrio de familias
laburantes".
Siguiendo
con su relato detalló que solo quieren seguridad y que se trata de un predio
donde viven familias trabajadores: "No tiene lujos, no tiene gimnasio o
amenities ni nada de eso. Lo único que pedimos es seguridad", comentó.
"Pagamos una expensa muy cara y lo que pedimos es seguridad y la verdad
que no la hemos tenido".
"El
desarrollo del barrio todavía está en proceso, ellos están en la última etapa,
que se comercializó y ahora empezaron
con una más. El punto es que ellos comercializan lotes a costa de, por ejemplo,
mostrar todo el barrio con el sacrificio que hizo uno con hacer su casa. No
toman recaudos, porque ellos van a sacar ganancia, lo que mínimamente deberían
hacer es resguardar esa etapa que está en desarrollo", indicó la
damnificada.
Por su
parte, la madre de una de las familias que sufrió la entradera detalló:
"Lo que nos vendieron fue un barrio familiar y seguro, no tiene ningún
otro tipo de prestación que no sea la seguridad. Nos mudamos hace poco y en la
madrugada del 27 de septiembre entraron seis tipos armados que nos amenazaron
con matar a los nenes e incluso a mi marido le gatillaron".
"Estuvieron
40 minutos con nosotros y fijate lo que será la seguridad del barrio que después
les fueron a robar a los de la casa de al lado", agregó indignada, a su
vez que aseveró: "vinimos 24 horas después a una reunión que nos citaron y
tuvieron el tupé de pregúntanos cuál era el problema de seguridad que advertía
en el barrio, a pesar de que con las expensas pagamos una persona que asesora
con temas de seguridad. Nos dijeron que el problema era nuestro por no querer
pagar más de expensas".