Un informe técnico que relevó 232 emergencias de seguridad química en el Complejo Industrial de YPF en Ensenada, activó las alarmas en el Consejo Profesional de Química de la Provincia de Buenos Aires volvió a expresar su profunda preocupación ante la situación de vulnerabilidad que atraviesan los polos industriales bonaerenses.
El Consejo Profesional de Química de la Provincia de Buenos Aires tomó como referencia un reporte que registró 232 emergencias comunicadas por YPF S.A. en el Mapa de Alertas de la Provincia entre 2017 y 2025 y advirtió sobre la situación de las instalaciones de YPF en Ensenada, al señalar que “no sólo el Complejo Industrial La Plata, sino también gran parte del arco productivo de todo el territorio provincial” se encuentra en condiciones de vulnerabilidad.
En particular, el Consejo de Química destacó que este polo industrial, categorizado como establecimiento peligroso, “acumuló en nueve años 232 eventos no programados, de los cuales el 64 % fueron calificados como ‘extensos’, totalizando 350 días en emergencia”. Asimismo, subrayó que estos incidentes “constituyen un claro ejemplo de la grave vulnerabilidad a la que se encuentra expuesta una de las plantas químico-industriales más estratégicas de la provincia”.
No solo en Ensenada
En su pronunciamiento, el Consejo Profesional de Química de la Provincia de Buenos Aires remarcó que la problemática no se limita a un caso aislado, sino que “se ‘espeja’ con el panorama generalizado que afecta a muchos de los polos industriales de la Provincia de Buenos Aires”. En esa línea, sostuvo que “el mismo grado de indefensión se replica en un amplio conjunto del espectro productivo industrial, donde la actividad química y sus industrias asociadas operan bajo un riesgo crónico y sistemático”.
Asimismo, a pesar de la vigencia de la Ley 7020, que regula la actividad química en el ámbito provincial, el Consejo advirtió que “la persistencia de estas emergencias reiteradas se explica fundamentalmente por la ausencia de controles efectivos por parte del Estado”, lo que deriva en “una situación de desprotección tanto para las comunidades lindantes y el ambiente en general, como para el propio entramado productivo”.
Al respecto, la entidad enfatizó que “la seguridad química y la prevención de riesgos tecnológicos no pueden quedar supeditadas a la buena voluntad de las empresas, sino que requieren de una fiscalización estatal permanente, rigurosa y transparente”.
Teléfono para Kicillof
Finalmente, el Consejo Profesional de Química consideró que “la provincia de Buenos Aires no puede permitirse seguir acumulando alertas sin respuestas concretas”, y sostuvo la necesidad de “mantener un alto nivel de alerta y de comunicación abierta ante tales eventos”, en resguardo de la salud pública, el ambiente y el desarrollo industrial responsable.