El jubilado de 83 años que en plena madrugada de Navidad fue hallado descuartizado dentro de una valija abandonada en una plaza y en un departamento de la localidad bonaerense de Valentín Alsina, fue asesinado aparentemente por sofocación, y su hijo, detenido como el presunto parricida, se negó a declarar ante el fiscal de la causa, informaron fuentes judiciales.
El fiscal Martín Rodríguez, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 6 de Lanús, informó que, según el reporte de la autopsia “la causal de la muerte ha sido traumática y violenta y, presuntamente, más allá que todo quedará ad referéndum de pericias complementarias, se debe a una asfixia por sofocación”.
Rodríguez explicó que dicha conclusión le fue comunicada este mediodía por el director de la morgue judicial de Lomas de Zamora, el médico forense Adalberto Bonvicini, quien ayer ya había hecho la operación de autopsia al cuerpo del jubilado Atilio Pachu (83), hallado en el interior de la valija, y que realizó una ampliación analizando la cabeza, las manos y parte de la pierna derecha que habían sido mutilados y hallados en la casa del imputado.
Según un comunicado redactado por el fiscal, en la autopsia, los forenses también confirmaron que “el cuerpo hallado en la valija y los restos levantados en la finca del encartado de autos resultan corresponder a la misma persona”.
Cabe recordar que, si bien no declaró ante la fiscalía, trascendió que sí habló tras ser detenido por ser el principal sospechoso del caso: “Mi viejo me tenía cansado”, le habría dicho a los uniformados durante el interrogatorio.